Ante la llegada de las bajas temperaturas a La Quiaca y la región de la Puna, el jefe del Cuartel de Bomberos, comisario Adrián Toconas, brindó recomendaciones para evitar intoxicaciones por monóxido de carbono, incendios domiciliarios y accidentes en la vía pública. Pidió extremar cuidados con calefactores a gas, salamandras, braseros, carbón, leña y artefactos eléctricos, además de evitar arrojar agua en veredas por el riesgo de congelamiento.
La Quiaca. Con la llegada de las temperaturas bajo cero a La Quiaca y a toda la región de la Puna, desde el Cuartel de Bomberos emitieron una serie de recomendaciones destinadas a prevenir accidentes domésticos y situaciones de riesgo durante la temporada invernal.
El jefe del Cuartel de Bomberos, comisario Adrián Toconas, explicó que en esta época muchas familias buscan distintos medios para calefaccionar sus hogares, utilizando artefactos a gas, eléctricos o de combustión, como salamandras, braseros, carbón o leña. Si bien estos elementos son de uso habitual, advirtió que deben emplearse con extrema precaución.
Uno de los principales riesgos es la intoxicación por monóxido de carbono, un gas altamente tóxico que puede producirse cuando hay combustión incompleta de materiales como carbón, leña o gas. Toconas recordó que este gas no tiene olor, color ni sabor, por lo que muchas veces las personas no logran percibirlo a tiempo.
Por ese motivo, recomendó mantener una ventilación adecuada en los ambientes, verificar que las cañerías y salidas de ventilación no estén obstruidas y controlar que las instalaciones hayan sido realizadas por personal especializado. También pidió revisar periódicamente los conductos, rejillas y sistemas de evacuación de gases.
En el caso de los calefones a gas, el comisario señaló que deben ser preferentemente de tiro balanceado y revisados por un gasista matriculado. Una mala evacuación de gases puede generar consecuencias graves para la salud e incluso provocar la muerte.
Toconas también advirtió sobre el uso de artefactos eléctricos para calefaccionar. Indicó que estos equipos consumen mucha energía y potencia, por lo que una instalación eléctrica deficiente o un cableado inadecuado puede provocar sobrecargas y principios de incendio.
En ese sentido, recomendó no dejar calefactores eléctricos funcionando sin supervisión durante la noche y evitar sobrecargar enchufes, alargues o zapatillas eléctricas. Los artefactos deben ser utilizados siempre bajo vigilancia y en condiciones seguras.
Respecto a salamandras, braseros o calefacciones a carbón y leña, Bomberos remarcó que no es recomendable dejarlos encendidos mientras las personas duermen. Estos elementos necesitan vigilancia constante, ya que pueden generar gases tóxicos o provocar incendios si no se los controla adecuadamente.
El jefe de Bomberos explicó que algunos signos pueden alertar sobre una mala combustión, como manchas oscuras o tiznado alrededor del artefacto, paredes o conductos. Ante síntomas como dolor de cabeza, náuseas, vómitos, mareos o malestar general, se recomienda ventilar de inmediato el ambiente, salir del lugar y pedir asistencia.
Otra recomendación importante está vinculada al cuidado de las veredas. En esta época, muchas familias lavan o arrojan agua en el exterior de sus viviendas, pero debido a las bajas temperaturas, esa agua puede congelarse y convertirse en una superficie resbaladiza.
Toconas explicó que las veredas congeladas representan un riesgo para peatones, especialmente adultos mayores, niños y personas con movilidad reducida. Una caída puede provocar lesiones, golpes o fracturas, por lo que pidió evitar la acumulación de agua en la vía pública.
Desde Bomberos recordaron que la prevención es fundamental durante el invierno. Cuidar la ventilación, revisar artefactos, no dormir con elementos de combustión encendidos, controlar las instalaciones eléctricas y evitar veredas congeladas son medidas simples que pueden salvar vidas.
La recomendación final para la comunidad es actuar con responsabilidad y no subestimar los riesgos del frío. En La Quiaca, donde las temperaturas extremas forman parte de la vida cotidiana, la prevención en cada hogar es clave para atravesar el invierno de manera segura.
