Un establecimiento educativo de La Quiaca suspendió preventivamente sus actividades durante la mañana de hoy luego de que personal de Servicios Generales encontrara un maletín sospechoso en la Escuela de Frontera. La situación activó de inmediato el protocolo de seguridad y motivó la intervención de la Brigada de Explosivos.
El comisario Adrián Toconás explicó que, tras recibir el aviso, la Policía puso en marcha el protocolo correspondiente, dispuso la evacuación del establecimiento y aseguró el sector para permitir el trabajo del personal especializado. El elemento hallado será sometido a una inspección minuciosa y posteriormente trasladado a San Salvador de Jujuy para profundizar su análisis. Hasta que concluyan esas tareas, las autoridades mantienen todas las medidas de prevención necesarias.
El hallazgo fue realizado durante las primeras horas de la mañana por personal de Servicios Generales de la Escuela de Frontera, que al detectar el maletín dio inmediata intervención a las autoridades. La decisión permitió activar rápidamente el procedimiento de seguridad, evitando cualquier manipulación del objeto y garantizando que la Brigada de Explosivos pudiera trabajar bajo condiciones controladas.
Como consecuencia del operativo, alumnos y docentes debieron retirarse de los establecimientos involucrados, al igual que estudiantes del IES N° 1 que realizan sus prácticas en la institución. Mientras se completa el procedimiento policial, las clases continuarán de manera virtual. Desde las autoridades educativas se informó que, en principio, la actividad presencial quedará normalizada desde mañana.
La vicedirectora Silvia Torres expresó su preocupación por la sucesión de episodios registrados en los últimos días. Recordó que el lunes el establecimiento había sufrido un hecho vandálico acompañado por un principio de incendio, una situación que ya había generado inquietud dentro de la comunidad educativa. A ese antecedente se suma ahora el hallazgo del maletín, que obligó a extremar las medidas de seguridad y prevención.
El episodio vuelve a poner en primer plano la importancia de los protocolos y de la rápida actuación ante cualquier elemento desconocido o situación sospechosa. La comunidad educativa aguarda ahora los resultados del análisis técnico para conocer con precisión la naturaleza del objeto y esclarecer lo ocurrido. Mientras tanto, la prioridad sigue siendo preservar la seguridad de alumnos, docentes y personal de las instituciones.
