La Municipalidad de La Quiaca y la Comisión Municipal de Yavi firmaron este 14 de agosto un convenio específico de cooperación que permitirá a los habitantes de Yavi canalizar trámites vinculados con la Licencia Nacional de Conducir a través del Centro Emisor habilitado de La Quiaca. El acuerdo, rubricado por el intendente Dante Velázquez y el comisionado municipal Luis Condorí, trasciende el trámite administrativo: marca una señal concreta de integración territorial en una Puna donde las distancias suelen convertirse en una barrera para los vecinos.

La firma representa un avance de fuerte impacto para el departamento Yavi, porque articula capacidades institucionales entre dos gobiernos locales y evita que cada comunidad deba resolver de manera aislada servicios que requieren infraestructura, personal capacitado y habilitaciones nacionales. El convenio establece que La Quiaca actuará como Centro Emisor de la Licencia Nacional de Conducir, mientras que la Comisión Municipal de Yavi tendrá a su cargo la recepción inicial de documentación, certificación de domicilio cuando corresponda, organización de solicitudes y coordinación de turnos. De esta manera, el vecino comienza a tener un circuito administrativo más ordenado y cercano.

El acuerdo contempla trámites de obtención, renovación, ampliación y duplicado de la Licencia Nacional de Conducir. La Municipalidad de La Quiaca será la autoridad encargada de verificar los requisitos legales, realizar los exámenes psicofísicos, teóricos y prácticos cuando corresponda, cargar la información en el sistema nacional y finalmente aprobar o rechazar la emisión de la licencia. Yavi, en tanto, funcionará como el primer punto de asistencia y orientación para sus habitantes, sin facultades para emitir directamente las credenciales.
El alcance político e institucional es mayor que la simple gestión de un carnet. En una región marcada por grandes extensiones territoriales, localidades dispersas y costos de traslado, compartir estructuras municipales puede convertirse en una herramienta concreta de federalismo local. La Quiaca consolida así su papel como cabecera de servicios para la Puna y Yavi amplía su capacidad de respuesta sin necesidad de duplicar estructuras costosas. El convenio también prevé asistencia técnica y capacitación del personal de Yavi por parte del municipio quiaqueño, además de acciones conjuntas de educación y prevención vial.

El entendimiento tendrá una vigencia inicial de dos años, con renovación automática por períodos iguales salvo decisión de alguna de las partes. También dispone que las tasas del trámite serán las establecidas por la ordenanza tributaria vigente de La Quiaca y obliga a ambos municipios a garantizar la protección de los datos personales de los solicitantes. Son detalles administrativos, pero detrás de ellos aparece una decisión estratégica: empezar a pensar los servicios públicos desde una lógica regional y no exclusivamente desde los límites de cada jurisdicción.
En la Puna, donde cada kilómetro puede significar tiempo y dinero para una familia, este tipo de acuerdos adquiere un valor especial. La Quiaca y Yavi muestran que la integración regional también se construye resolviendo problemas cotidianos. Cuando los municipios coordinan, comparten capacidades y acercan prestaciones, la política deja de ser una abstracción y empieza a sentirse directamente en la vida de los vecinos. El desafío ahora será profundizar este modelo y extender la cooperación hacia nuevos servicios para construir una Puna más conectada, eficiente e integrada.
