La ciudad de La Quiaca amaneció este lunes con una noticia alarmante: las oficinas de la Región 1 del sistema educativo, ubicadas en el casco céntrico de la ciudad, fueron blanco de un hecho vandálico y delictivo que mantiene en vilo a toda la comunidad educativa. Alrededor de las 7 de la mañana, personal de maestranza fue el primero en advertir que la puerta principal de ingreso había sido violentada. La cerradura estaba rota y todo el interior revuelto.
Mario Solís, responsable administrativo de la dependencia, relató que al llegar encontraron todas las oficinas abiertas y desordenadas, aunque aún no se pudo confirmar con exactitud qué elementos fueron sustraídos. “La policía está realizando las tareas de peritaje. Todavía no podemos ingresar completamente al edificio, pero sabemos que ingresaron a todas las oficinas y revolvieron papeles, cajones, archivos”, afirmó Solís visiblemente consternado.
Entre las preocupaciones más relevantes está la posible pérdida o sustracción de documentación sensible, ya que en el edificio se conservan expedientes, actuaciones administrativas, notas oficiales y archivos vinculados a la actividad escolar de toda la región puneña. Si bien muchas copias podrían estar respaldadas digitalmente, el temor a la pérdida o uso indebido de datos oficiales está presente.
Mientras la policía trabaja en el lugar, se dispuso que el personal docente y administrativo se retire del edificio. Solís informó que “los docentes no manejan documentación sensible, así que por precaución y por no tener oficinas disponibles hoy, decidimos suspender sus actividades presenciales”. La supervisora y la coordinación general de delegaciones regionales ya fueron notificadas del incidente.
Este hecho genera múltiples interrogantes no sólo por el vacío de seguridad en edificios públicos, sino también por la aparente falta de medidas preventivas para proteger instalaciones donde se resguarda información crucial para la educación pública en zonas vulnerables. ¿Fue un robo al voleo? ¿O se trató de una acción dirigida con fines específicos?
La comunidad educativa de la Puna exige respuestas y garantías. Mientras tanto, el hecho se suma a una serie de episodios recientes de inseguridad en la zona, donde vecinos ya venían advirtiendo sobre el crecimiento del vandalismo y robos nocturnos. El rol del Estado, nuevamente en jaque.
