En el marco del Día del Escritor, la ciudad de La Quiaca vivió una jornada cargada de emoción, literatura y compromiso con la cultura local. El escenario fue la histórica Biblioteca Popular Sarmiento, y el protagonista, el profesor y escritor Mario Fidel Tolaba, quien encabezó una enriquecedora tertulia literaria con alumnos de séptimo grado de la Escuela N° 86.
Con la calidez de siempre y una vocación irrenunciable por despertar la imaginación en los más jóvenes, Tolaba compartió lecturas, relatos y reflexiones con los niños, docentes y visitantes que colmaron la sala. “Fue lindo verlos emocionados por esa experiencia, tener los libros en la mano, en papel, con olor a tiempo y memoria, y ver cómo a través de una frase, una palabra o una historia, algo en ellos se activaba”, expresó el docente con visible emoción.
La jornada tuvo como eje central no solo la promoción de la lectura, sino también el reconocimiento de autores puneños y de la región, muchas veces olvidados en los circuitos tradicionales de la literatura escolar. “Es fundamental que los chicos se apropien de lo nuestro, que descubran que aquí también hay historias dignas de ser contadas, leídas y soñadas”, sostuvo Tolaba, mientras repasaba fragmentos de obras locales que despertaron risas, silencios atentos y hasta alguna lágrima de emoción entre los niños.
El contacto directo con los libros, fuera del aula y en un espacio tan simbólico como la biblioteca, generó un ambiente distinto, más distendido y cercano. “Aquí hay otra energía –dijo el profesor–, los chicos se animan más, preguntan, se entusiasman, y es en esa disposición emocional donde el amor por la lectura puede echar raíces”.
La actividad se enmarcó dentro de una serie de propuestas impulsadas por la Biblioteca Popular Sarmiento durante la Semana del Libro, que incluyen concursos, charlas y jornadas de lectura con escuelas de la ciudad. Este viernes, anticipó Tolaba, se realizará un concurso de lectura para los alumnos de quinto grado, con invitaciones extendidas a todas las instituciones educativas locales.
“El hábito de la lectura es un lindo hábito –insistió el escritor–, uno que debemos cultivar desde casa. Así como nos acostumbramos a ciertas músicas, programas o rutinas, leer también puede volverse parte de nuestras costumbres. Y si lo hacemos en familia, aún mejor”.
El cierre de la tertulia tuvo un broche de oro: un sabroso api con tortilla frita, compartido por los chicos y docentes en el patio de la biblioteca, entre libros, sonrisas y nuevas ganas de leer.
Desde la frontera norte de la patria, La Quiaca renueva así su apuesta por la educación, la memoria cultural y la literatura como herramienta de transformación.
