La Quiaca – En un ambiente cargado de emoción y profundo respeto, la Escuela Normal Gendarmería Nacional de La Quiaca realizó un acto conmemorativo en honor al aniversario de la Gendarmería Nacional Argentina, fuerza que no solo protege nuestras fronteras, sino que también ha sido elegida como padrina institucional del establecimiento educativo.
El acto, que tuvo lugar en el patio central de la escuela, contó con la presencia de efectivos del Escuadrón 21 La Quiaca, integrantes del gabinete municipal y toda la comunidad educativa. Con expresiones artísticas, poesías, palabras de gratitud y una destacada participación estudiantil, los jóvenes quiaqueños rindieron homenaje a quienes, día a día, custodian la soberanía nacional en la frontera.

La directora del establecimiento, Prof. Mariela Gutiérrez, destacó el trabajo colectivo que permitió llevar adelante la jornada:
“Desde el año pasado venimos preparando esta conmemoración con mucha dedicación. No es solo una fecha en el calendario, sino un vínculo que representa la identidad de esta escuela. Para nosotros, la Gendarmería Nacional no solo es el nombre de la institución, sino parte de nuestra familia escolar”.

Durante el acto, los estudiantes presentaron números artísticos, recitaron poesías, y homenajearon con palabras profundas al cuerpo de seguridad. El desfile simbólico del “escanón del gendarme” fue uno de los momentos más aplaudidos, generando emoción entre los presentes y reforzando el sentimiento de pertenencia de la escuela con la fuerza.
Uno de los gendarmes presentes, visiblemente conmovido, expresó:
“Estamos profundamente agradecidos por este gesto. Es un honor que esta escuela lleve el nombre de nuestra fuerza y que los chicos nos reconozcan con tanto respeto. Muchos de nosotros venimos de otras provincias, y La Quiaca nos ha adoptado con calidez. Ya somos parte de esta tierra”.
El acto culminó con el tradicional saludo a la bandera, el aplauso cerrado de alumnos, docentes y autoridades, y una pequeña entrega de presentes simbólicos a los miembros del Escuadrón 21.
Este tipo de actividades no solo fortalecen los lazos entre las instituciones educativas y las fuerzas de seguridad, sino que también siembran en las nuevas generaciones el valor de la memoria, el respeto a quienes protegen el país, y el compromiso con el bien común desde lo local.
