En defensa de su fuente de trabajo y del sustento de unas 60 familias quiaqueñas, el sindicato de Estibadores de La Quiaca fue recibido en audiencia por el intendente Dante Velásquez, a quien le plantearon la necesidad urgente de contar con una ordenanza municipal que regule la actividad de descarga de mercaderías en la ciudad.
Los estibadores explicaron que desde hace años está conformada la institución —fundada en 1995— y que su reclamo central apunta a frenar la competencia desleal de cuadrillas informales, algunas integradas por personas que cruzan desde Bolivia y ofrecen el servicio a precios muy bajos y sin pagar impuestos ni cumplir normas locales.
“Nosotros somos estibadores de aquí de La Quiaca, gente argentina que quiere laburar. No le decimos a otra gente que no trabaje, pero si quiere hacerlo que se acerque a la oficina, deje su nota y se incorpore como corresponde. Lo que no puede pasar es que se metan así nomás y nos quiten el trabajo”, señalaron los voceros del sindicato tras la reunión.
En el diálogo también remarcaron que desde la asociación cumplen con las obligaciones fiscales y prestan servicio “las 24 horas, de lunes a lunes”, mientras que muchas cuadrillas informales trabajan sin horarios ni registros, lo que impacta de lleno en la estabilidad del sector formal. Reconocieron, además, que existe responsabilidad compartida con algunos comerciantes que contratan mano de obra más barata sin contemplar la situación del sindicato.
Los trabajadores contaron que el Intendente les informó que la ordenanza ya está avanzada y que resta completar el esquema de carnés, matrículas, obleas y seguros que identifiquen claramente a los estibadores habilitados. “Esperemos que sea así y que en los próximos días ya esté”, dijeron.

Otro de los representantes calificó como “buena respuesta” el resultado de la audiencia:
“Lo que más queremos es cuidar nuestro trabajo para llevar el sustento a nuestras familias. Somos 60 familias que vivimos de esto. Agradecemos que nos haya atendido el Intendente y ojalá mañana podamos solucionar el tema de las obleas y todo lo que nos pidieron en la Intendencia”.
Desde el sindicato remarcaron que esta no es la primera vez que se presentan en el municipio: han participado de varias audiencias insistiendo en la necesidad de un marco normativo claro que ponga orden en la actividad y dé prioridad a los trabajadores locales organizados.
Con este nuevo encuentro, los estibadores se retiraron del edificio municipal con una mezcla de preocupación y esperanza: preocupación por la situación que atraviesan en un contexto económico difícil, y esperanza en que la futura ordenanza les permita seguir trabajando en condiciones más justas, protegidos por el Estado municipal.
