El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, acompañó al intendente Dante Velázquez en la inauguración del Complejo Cultural Manka Fiesta. Llegó junto a la vicegobernadora Teresita Leonor Madera y una comitiva política de peso, en una visita que dejó un mensaje claro: unidad, esperanza y construcción federal ante la dura crisis que atraviesa el país.
La Quiaca, 25 de abril del 2026 // La presencia de Ricardo Quintela en La Quiaca no fue una visita más. El gobernador de La Rioja llegó al extremo norte argentino para acompañar al intendente Dante Velázquez en la inauguración del Complejo Cultural Manka Fiesta, una obra que ya tiene dimensión histórica para la ciudad y que se convirtió, además, en escenario de un fuerte gesto político nacional.
Quintela arribó junto a la vicegobernadora riojana Teresita Leonor Madera y una comitiva integrada por legisladores, intendentes, funcionarios y dirigentes. Ese acompañamiento expresa mucho más que una cortesía institucional: revela el respaldo de una corriente nacional del peronismo que empieza a mirar al NOA como territorio clave para reconstruir unidad, proyecto y esperanza.

En su mensaje, el mandatario riojano agradeció a Dante Velázquez por la invitación y destacó el valor de una obra levantada con esfuerzo colectivo. “Esta obra no solamente es una obra material; demuestra que se pueden construir juntos esperanzas, expectativas y posibilidades para un pueblo que está sufriendo mucho”, expresó.
Quintela también valoró la presencia del gobernador Carlos Sadir en La Quiaca y remarcó su gesto de apertura. En tiempos de crisis, el riojano subrayó que las diferencias partidarias no deben impedir acuerdos superiores cuando el objetivo es defender a los pueblos del norte y construir una salida para la Argentina.
“Estamos juntos, de partidos distintos, fuimos adversarios, pero creemos que tenemos un corazón argentino para construir la patria que merecemos”, sostuvo, dejando una de las frases políticas más potentes de la jornada.
La inauguración del Manka Fiesta terminó así convertida en algo más que un acto cultural. Fue una postal de unidad, federalismo y vocación de futuro. Desde La Quiaca, Quintela y Velázquez proyectaron un mensaje hacia el país: ante la desesperanza, hay otro camino posible; ante la crisis, la respuesta debe ser organización, trabajo y unidad de los pueblos del NOA.
