La Quiaca vivió ayer a la mañana un momento colmado de emoción, ternura y fervor patriótico: más de 130 niños y niñas de distintas escuelas de la ciudad entonaron canciones patrias en el marco de los homenajes del mes de mayo, con la presencia de la banda municipal de música, familiares y vecinos que se acercaron para compartir este encuentro lleno de alegría y sentimiento nacional.
El evento, organizado por la Dirección de Cultura de la Municipalidad, se llevó a cabo en el Salón Claret y marcó el comienzo de una serie de actividades que se desarrollarán a lo largo del mes para rendir homenaje a la Patria. La directora del área, Gabriela Arrieguez, destacó la masiva participación y el espíritu que reinó en la jornada:
“Los chicos se lucieron entonando con orgullo las canciones patrias. Hubo música variada, bailaron, disfrutaron… fue una mañana inolvidable. La banda interpretó nuevas canciones también, lo que hizo que el encuentro fuera aún más especial”, expresó emocionada.
Orgullo, esfuerzo y un cumpleaños inolvidable
La jornada no solo estuvo llena de emociones patrióticas, sino también de gestos memorables. Muchos de los niños caminaron largas distancias desde sus barrios para llegar al salón, desafiando el calor y el cansancio, lo que evidencia el entusiasmo y el compromiso de las comunidades escolares.
Como si fuera poco, en medio del acto se celebró un cumpleaños que se robó el corazón de todos. Una alumna de la Escuela de Frontera fue sorprendida con una canción de cumpleaños entonada por todos los presentes, incluidos sus más de 150 compañeritos, generando uno de los momentos más conmovedores del evento.
Próxima cita: Serenata a la Patria
Gabriela Arrieguez también aprovechó la ocasión para invitar a toda la comunidad a la Serenata a la Patria, que se llevará a cabo el próximo 24 de mayo a las 20 horas en el mismo Salón Claret. La propuesta promete una noche repleta de música, artistas locales y emociones compartidas.
“Esta es una etapa del año donde necesitamos reencontrarnos con los valores que nos unen, y estos actos, donde los niños son protagonistas, nos recuerdan el poder de la comunidad y el amor por nuestra Patria”, concluyó la funcionaria.
Una jornada que queda en la memoria
Entre caramelos, risas y canciones, los niños se despidieron del acto con sonrisas que hablaban más fuerte que las palabras. La educación emocional, la cultura y el amor por lo nuestro se entrelazaron en una mañana que quedará en la memoria de los chicos… y de todo el pueblo de La Quiaca.