En una firme apuesta por la salud pública y la seguridad alimentaria, el área de Bromatología de la Municipalidad de La Quiaca intensificó durante el último fin de semana los trabajos de desinfección y desratización en establecimientos educativos, al mismo tiempo que avanza con controles e inspecciones en comercios locales, con un claro mensaje: está prohibida la venta de productos extranjeros ingresados por canales no autorizados.

Marcela Lamas, directora del área de Bromatología, detalló las acciones implementadas. “El día viernes realizamos tareas de desinfección en la Escuela N°14, la Escuela Especial y la Escuela N°463, a pedido de los directivos. Además de la desinfección, se hace una breve inspección para detectar rastros de roedores y, si es necesario, continuar con un control más intensivo”, explicó la funcionaria.
En todos los casos se actúa con extrema precaución, sobre todo al tratarse de instituciones escolares. “No podemos dejar veneno por todos lados, ya que los niños corren riesgos. Por eso, estamos planificando un trabajo integral de limpieza y control de plagas que se realizaría durante el receso invernal, cuando no haya alumnos presentes”, agregó Lamas.
El compromiso con el bienestar de la comunidad no se limita al ámbito escolar. La vigilancia bromatológica en los comercios locales es constante y rigurosa. La funcionaria informó que se intensificaron las inspecciones en locales minoristas, especialmente en las zonas periféricas, donde se ha detectado la comercialización de productos alimenticios de origen extranjero sin control sanitario.
“Muchos comerciantes ofrecen productos que ingresan desde Bolivia a bajo costo, pero sin cumplir con los requisitos legales. La normativa nacional es clara: no se pueden vender productos que no hayan ingresado por vías autorizadas ni cuenten con el debido control de SENASA o ANMAT. Lo hacemos por una cuestión de salud del consumidor, no es un capricho”, explicó Lamas.

Además, se revisan aspectos clave como la fecha de vencimiento, las condiciones de almacenamiento y el cumplimiento de la cadena de frío, especialmente en lácteos, que deben mantenerse refrigerados aun en invierno. “Por más que haga frío, si el envase dice que debe conservarse en heladera, eso debe respetarse. Nuestro equipo de inspectores está capacitado para verificar que los alimentos estén en condiciones aptas para el consumo”, concluyó.
La Municipalidad de La Quiaca, a través de la Dirección de Bromatología, reitera su compromiso con el cuidado de la salud colectiva, actuando con responsabilidad, planificación y firmeza ante situaciones que pueden afectar a toda la comunidad.
