La Quiaca está dejando atrás décadas de abandono estructural. Este lunes, el intendente Dante Velázquez encabezó una conferencia de prensa desde su despacho para anunciar un doble avance clave en la agenda de infraestructura urbana: por un lado, la habilitación parcial de la avenida La Madrid, arteria central que ya luce tramos de hormigón armado de 20 cm de espesor, y por otro, el inicio formal del Plan Maestro de Desagües Pluviales, una obra integral que marcará un antes y un después en la planificación urbana de la ciudad.
Velázquez explicó que no se trata de una intervención superficial. En este tramo se reemplazaron cañerías cloacales con más de 70 años de antigüedad, que eran responsables de anegamientos crónicos y de condiciones insalubres. “Frente al Banco Nación estamos ejecutando el recambio de más de 40 metros lineales de caños, con nuevos sistemas de cámaras de inspección, bocas de registro y conductos de un metro de diámetro”, detalló. La obra tendrá un impacto directo en el saneamiento y el tránsito, al eliminar puntos críticos de colapso pluvial.
El arquitecto Rubén López, secretario de Obras Públicas, precisó que se trabajará con maquinaria pesada y cortes temporales por un plazo estimado de 7 a 10 días. El Municipio ya coordinó con el área de Tránsito para implementar desvíos estratégicos que mitiguen los inconvenientes. “Sabemos que habrá molestias, pero el beneficio estructural y sanitario será definitivo”, señalaron.
Lo más destacado es que toda la inversión que se realizará en infraestructura proviene de fondos Internacionales CAF, estimados en 1.400.000 dólares, lo que posiciona a La Quiaca como el primer municipio de Jujuy en ejecutar una parte del megaproyecto de desagües impulsado por el gobernador Carlos Sadir, quien días atrás presentó el plan a organismos internacionales. “Mientras otros esperan financiamiento externo hasta para proyectos de factibilidad, nosotros cumplimos con planificación, gestión y trabajo propio”, enfatizó Velázquez.
Este anuncio refuerza el enfoque de autonomía y planificación responsable que viene desplegando la gestión municipal, en un momento en que muchas ciudades del país sufren parálisis de obra pública.
“Estamos resolviendo problemas estructurales que otros gobiernos patearon durante años. La historia ya empezó a cambiar en La Quiaca, y es con hechos, no con promesas”, cerró el mandatario.
