La iglesia no toma vacaciones: misas, devoción y encuentros comunitarios marcarán el ritmo espiritual del mes.
La ciudad de La Quiaca se prepara para vivir un julio intenso y profundamente espiritual, de la mano del párroco Adonis Artigas, quien anunció el calendario de celebraciones litúrgicas para este mes, donde la fe y la tradición se entrelazan con la memoria y el compromiso cristiano de la comunidad.
“Este mes de julio no tomamos vacaciones”, advirtió el padre Artigas con firmeza y entusiasmo. Aunque las actividades de catequesis harán una breve pausa hasta agosto, las celebraciones religiosas cobrarán protagonismo en distintos barrios y espacios simbólicos de la ciudad. En palabras del párroco: “Invitamos a todos los fieles quiaqueños a participar, a rezar, a presentar su fe y plegaria en cada misa. Es un tiempo para encontrarnos con Dios, con nuestros seres queridos y con nuestras raíces”.

Virgen del Carmen, patrona del cementerio
La primera gran celebración será el miércoles 16 de julio, cuando se honre a Nuestra Señora del Carmen, patrona del cementerio local. La misa será a las 10 de la mañana en el cementerio, un espacio sagrado de memoria, donde los fieles rendirán homenaje a sus difuntos. “Es un día muy especial. Le pedimos a la Virgen del Carmen que interceda por ellos y les conceda el descanso eterno”, expresó Artigas.
San Santiago Apóstol: fuerza y peregrinación
El jueves 25 de julio será el turno de San Santiago Apóstol, cuya misa se celebrará también a las 10:00 hs, en el barrio Copacabana, sobre calle Pellegrini. Esta festividad, de gran arraigo popular en el norte, convoca a devotos y promesantes que rinden culto al apóstol guerrero, símbolo de fortaleza y fe peregrina.
Santa Ana y San Joaquín: homenaje a los abuelos
Finalmente, el sábado 26 de julio, se celebrará la misa en honor a Santa Ana y San Joaquín, abuelos de Jesús y patronos de los abuelos. El encuentro será a las 10 de la mañana en avenida España, y se extenderá simbólicamente hasta el domingo 27, cuando se celebra la Jornada de los Abuelos y Adultos Mayores. “Es un momento para visitarlos, agradecerles, abrazarlos y orar por su vida. Son pilares de nuestras familias”, destacó el sacerdote.
Un mes para compartir y reconectar
Estas celebraciones no solo representan rituales de fe, sino también espacios comunitarios, de reunión, de memoria y de reencuentro. En cada misa, los vecinos tienen la oportunidad de presentar su fe, su fuego, su plegaria, de compartir dolores y esperanzas, en comunidad.
Con un calendario pleno de devoción, símbolos y cercanía, La Quiaca vivirá un julio inolvidable, donde la tradición católica se pone al servicio del alma popular. Como recuerda el padre Adonis: “La iglesia está viva, en movimiento, y espera a todos con los brazos abiertos”.
