En menos de 24 horas, el Ejecutivo municipal dio inicio a obras estructurales largamente postergadas. El barrio Mariano Moreno empieza a escribir una nueva página de dignidad y organización vecinal.
La política al servicio de la gente
En La Quiaca, la palabra empeñada se transforma en acción. Luego de las 86 audiencias recibidas en la jornada del miércoles 16 de julio, el intendente Dante Velázquez visitó personalmente el barrio Mariano Moreno para comenzar con respuestas concretas a demandas urgentes: red de cloacas, acceso a agua potable e iluminación pública.
Acompañado por el arquitecto Rubén López (Obras Públicas) y Gregorio Flores (Agua Potable), el intendente supervisó el inicio de los trabajos en la zona más crítica de la arteria 7 de Junio, donde familias completas —algunas con personas con discapacidad— viven desde hace más de una década sin servicios básicos.
Velázquez no delegó. Caminó el barrio, escuchó los testimonios y encabezó las decisiones. “Vamos a trabajar desde ahora, sin demoras. El martes arrancamos con la apertura de calle para conectividad cloacal”, aseguró. Las tareas incluyen remoción de vehículos abandonados, perfilado de calles, limpieza profunda y ejecución de obras definitivas.
Audiencias que se traducen en soluciones
El jefe comunal enfatizó que la política de audiencias abiertas los miércoles no es una formalidad, sino un verdadero puente de democracia entre el pueblo y su gobierno:
“No se trata de una demanda subjetiva. La función pública debe garantizar derechos. Lo hacemos con responsabilidad, sin clientelismo, con todas las áreas municipales y provinciales articulando para resolver la precariedad estructural que dejaron otras gestiones.”
En un barrio donde gestiones anteriores ignoraron reiteradas solicitudes vecinales, la gestión actual optó por dar la cara, escuchar y actuar sin demoras.
Vecinos agradecidos y esperanzados
Gabriel Flores, uno de los referentes autoconvocados del barrio, expresó con emoción:
“Somos unas 10 familias en la parte más afectada. Personas sin agua, sin luz desde hace 10 años. Tocamos muchas puertas en el pasado, pero hoy por fin nos escuchan. Es la primera vez que una gestión nos da una respuesta tan rápida.”
Respecto a la situación del centro vecinal, Flores explicó que el barrio se encuentra acéfalo debido a la inacción del anterior presidente. Por ello, convocó a los vecinos a organizarse:
“Mediante este medio, invito a que nos reunamos, renovemos autoridades y recuperemos beneficios que hemos perdido por desorganización.”

Una nueva forma de gobernar
La escena de un intendente visitando barrios tras audiencias públicas, en diálogo directo con vecinos y técnicos, rompe con la vieja política del silencio y la dilación. En La Quiaca, la democracia municipal se ejerce en la calle, cara a cara, y sin intermediarios.
Mientras en otros distritos abundan los discursos vacíos, la gestión Velázquez instala la política del resultado y la empatía social como una política de Estado. No hay promesas abstractas: hay cloacas, agua, luces y calles limpias.
Un llamado a la participación ciudadana
El caso de Mariano Moreno evidencia que la apertura institucional existe, pero requiere de responsabilidad cívica. Las puertas están abiertas; el desafío es usarlas con madurez, sin mezquindades, sin operar desde redes ni alimentar grietas estériles.
La democracia más robusta es la que se ejerce en comunidad, con diálogo honesto y vocación transformadora. En La Quiaca, eso ya está ocurriendo.
