El Concejo Deliberante de La Quiaca volvió a sesionar tras varias semanas sin actividad, abordando un temario cargado de demandas vecinales y resoluciones esperadas. La sesión ordinaria dejó buenas noticias para el barrio Papa Francisco: se aprobó el dictamen que asigna nombres a sus calles, una medida esencial para que sus vecinos puedan regularizar trámites, pagar impuestos y acceder a servicios.
El concejal Hugo Barro, presidente de la comisión que impulsó el dictamen, destacó que se trató de una respuesta a un reclamo insistente de la comunidad. “Era fundamental que este barrio pueda avanzar con su documentación. Este dictamen ya será remitido a la municipalidad para su implementación inmediata”, señaló, felicitando a la presidenta barrial y a los vecinos por su trabajo.
Durante la sesión también se trataron proyectos presentados por la concejal Moscoso. Uno de ellos busca regular el uso de bicicletas eléctricas en la ciudad, trabajando en conjunto con el área de Tránsito para garantizar la seguridad y fomentar el uso de casco. El otro fue un pedido de informe sobre el avance de la construcción de la Casa de la Cultura, aprobado por unanimidad.
Barro recordó que él mismo presentó un pedido de informe pendiente sobre obras en avenida La Madrid, e insistió en la necesidad de obtener respuestas claras del Ejecutivo. “Son temas que la comunidad espera y que no podemos dejar en segundo plano”, afirmó.
Otro asunto que se mencionó fue la situación de Rosa Linda Ancasi, vinculada a una disputa por la asunción de una banca en el Concejo. Barro explicó que el caso está en manos de la justicia y que no puede resolverse políticamente hasta que haya un dictamen judicial. “Le pedimos paciencia. Una vez que llegue la notificación, se actuará de inmediato para que ocupe el lugar que le corresponde”, aseguró.
El concejal lamentó que, en este proceso, haya personas que —según él— asesoran de mala fe, generando confusión y aprovechando el caso con fines ajenos al interés institucional. “El Consejo funciona mejor con seis concejales, nadie quiere trabajar con cuatro, pero debemos respetar lo que diga la justicia”, subrayó.
La sesión concluyó con la aprobación de actas y el envío de varias notas de vecinos a comisión, reafirmando el compromiso de dar curso a las solicitudes pendientes. Para el barrio Papa Francisco, la jornada marcó un paso clave hacia su normalización administrativa, mientras que otros temas esperan definiciones en próximas reuniones.
