Una tensa mañana se vivió en el barrio Centro de La Quiaca, donde un grupo de vecinos autoconvocados se enfrentó con empleados del concejal electo Gustavo Farfán, luego de que estos intentaran cercar un predio ubicado en las calles Balcarce y Suipacha, conocido popularmente como “la canchita del barrio”.
El conflicto comenzó alrededor de las 8:30 de la mañana, cuando camiones y obreros llegaron al lugar descargando tarimas y postes para el cerramiento del terreno, que según Farfán le pertenecería por compra privada. Los vecinos, en cambio, sostienen que el espacio fue declarado por ordenanza municipal como espacio verde de uso público.
“Esto siempre fue un terreno del barrio, un lugar comunitario. Nadie puede apropiárselo. El señor Farfán mandó a sus empleados y ni siquiera se presentó a dar la cara”, denunció el presidente del centro vecinal, Monzón, visiblemente alterado.
Denuncias, forcejeos y presencia policial
La situación rápidamente escaló a forcejeos y agresiones físicas entre los vecinos y los empleados del concejal electo, mientras algunos residentes, entre ellos personas mayores y docentes, intentaban impedir el cerramiento del lugar.
“Tiraron las tarimas al suelo, hubo empujones, golpes y mucha tensión. La policía tuvo que intervenir para separar”, relató un cronista presente en el lugar.
Según testimonios, Farfán no se presentó personalmente y envió a su abogado y a su personal a ejecutar el trabajo. Vecinos denunciaron que el grupo filmaba e intimidaba a quienes protestaban.
“Si alguien compra un terreno legítimamente, muestra los papeles. Esto parece una toma, no una compra. Nos preocupa que una persona así asuma un cargo público”, agregó Monzón.
Legalidad en duda y sospechas de venta irregular
La doctora Clementina, vecina del barrio, explicó que el predio no registra propiedad privada en Catastro y que en gestiones anteriores, bajo la administración de Carlos Cabana, se había emitido una resolución que destinaba el terreno a espacio verde municipal.
“Es un terreno que nunca tuvo dueño registrado ni pago de impuestos. Si alguien lo vendió, que se investigue quién fue y se haga una pericia de firma. No se puede comprar lo que pertenece a la comunidad”, expresó la abogada.
Vecinos señalaron además posibles irregularidades en la documentación presentada, afirmando que las copias exhibidas por Farfán “son fotocopias sin certificación” y que se sospecha de una venta apócrifa con complicidad administrativa.
Una de las vecinas que vive frente al predio relató el inicio del conflicto:
“A las ocho y media llegaron dos camiones con unos veinte hombres. En una hora ya estaban descargando y empezando a cercar. Avisamos al barrio y salimos todos. Esto no puede pasar. Mandamos abogados a Jujuy y confirmaron que no existe ningún registro a nombre de Farfán.”
Otra residente recordó que una parte del terreno ya había sido invadida años atrás, señalando un patrón de avance privado sobre espacios públicos:
“Primero fue un pedazo, ahora quieren el resto. No lo vamos a permitir. Si ponen las tarimas mil veces, mil veces las vamos a tirar.”
Intervención policial y acciones legales
La Policía de la Provincia permanece en el lugar custodiando el predio, mientras los vecinos aseguran que radicarán la denuncia en la Fiscalía y exigirán al Municipio de La Quiaca que ratifique la ordenanza que lo declara espacio público.
“Esto no es política, es dignidad. No se puede vender lo que es de todos”, expresó una vecina entre lágrimas, mientras los presentes desarmaban los cercos improvisados.
Conclusión
El conflicto por la posesión del predio de Balcarce y Suipacha pone de relieve la tensión creciente entre intereses privados y el derecho comunitario al espacio público. Mientras los vecinos reclaman la defensa de su “canchita”, la Justicia deberá determinar la legitimidad de los documentos presentados y el verdadero estatus legal del terreno.