La Manka Fiesta 2025 sigue dejando huella en La Quiaca, no solo como el evento más ancestral del norte argentino, sino como el epicentro de una revolución cultural que une fe, identidad y música. En una conferencia de prensa cargada de emoción, el intendente Dante Velázquez dio la bienvenida al reconocido artista riojano Sergio Galleguillo, a quien declaró Huésped de Honor y Ciudadano Ilustre de la Puerta Norte de la Argentina mediante el Decreto N°718.
“Sergio es un hermano de la vida, un hombre que representa la música, la identidad y la alegría de los pueblos. Hoy lo recibimos con el corazón abierto, como a uno de los nuestros”, expresó Velázquez al entregarle un poncho artesanal, símbolo de la bendición de la tierra y del afecto de los quiaqueños. “Esta es tu casa, hermano. Disfrutá de La Quiaca y de la Manka Fiesta, la fiesta más ancestral de Sudamérica”, agregó el mandatario en medio de los aplausos.

Visiblemente emocionado, Galleguillo recordó sus primeros pasos en La Quiaca, cuando acompañaba a su padre ferroviario. “Yo dormía en un vagón, al lado de los galpones de encomiendas. Tenía 9 años y acá aprendí a tocar la quena, el pincullo, la caja y el charango. De esta tierra me llevé música, cultura y esperanza.”
El cantante, que se presentará por primera vez en el escenario principal de la Manka Fiesta, destacó que su vínculo con la ciudad es de larga data: “He venido más de veinte veces, algunas como músico, otras camuflado, solo para disfrutar y colaborar. Pero hoy es distinto: hoy vengo a cantar oficialmente y a devolver tanto cariño recibido.”
Durante su intervención, Galleguillo anunció que volverá a La Quiaca el próximo 5 de octubre para participar en los festejos por el aniversario de la ciudad, esta vez junto a toda su banda. “Vamos a venir con todo el equipo, a tocar, a brindar talleres y a compartir con la gente. La cultura y el deporte tienen que caminar juntos, porque el arte es para el alma y el deporte para el cuerpo.”
Además, el artista adelantó un proyecto conjunto con el municipio para impulsar el padel juvenil y crear un espacio de contención para niños y jóvenes quiaqueños. “Tenemos que preparar a los chicos de hoy para que en diez años representen a La Quiaca en el mundo. Ese es el desafío: darles esperanza, cultura y oportunidades.”
En su mensaje final, Galleguillo habló desde el corazón: “Me encantaría ser colla. Ser colla es un honor, una forma de vida feliz, una manera de entender el mundo desde la tierra, la música y la familia.” Y añadió: “Nos pueden quitar todo, menos la alegría. Esa alegría que se vive acá, en la Manka Fiesta, no se compra ni se copia, se siente en el alma.”
El intendente Velázquez, visiblemente conmovido, cerró la conferencia destacando el valor del encuentro: “La Quiaca vuelve a ser el punto donde la cultura se abraza con la gente. Esta revolución cultural que estamos viviendo es un mensaje al país: desde el norte, desde nuestra frontera, la identidad argentina late más fuerte que nunca.”
Con esta declaración de honor, la Manka Fiesta sumó otro capítulo memorable a su historia, fortaleciendo el lazo entre el arte popular y la identidad andina.
