La Quiaca demostró una vez más que cada vecino importa y que nunca es tarde para empezar de nuevo. En Plaza Centenario se realizó una emotiva exposición educativa de la modalidad de Educación Primaria para Jóvenes y Adultos (M.E.P.J.A) de Región I, donde la ciudad entera fue la verdadera protagonista: adolescentes, madres, trabajadores, abuelos y abuelas que decidieron retomar el camino del estudio.
El profesor Marcos Tolaba, referente de la modalidad, explicó que la muestra forma parte de la “Expo Educativa: de la radio al streaming”, una propuesta anual del Ministerio de Educación que muestra toda la oferta para jóvenes y adultos: la Escuela Nocturna N° 401, los Centros de Terminalidad Primaria y el Secundario para Adultos de la Escuela de Comercio. La consigna es clara: en La Quiaca, quien quiera terminar la primaria o el secundario, puede hacerlo aquí, sin irse lejos ni abandonar su ciudad.

Los diferentes stands presentaron proyectos trabajados durante el año: propuestas pedagógicas, actividades prácticas, iniciativas de Educación Física y experiencias de integración que apuntan a que cada estudiante pueda desempeñarse mejor en su vida diaria. No se trata solo de aprobar materias: se trata de ganar herramientas concretas para el trabajo, la familia, el barrio y la comunidad.
El balance del ciclo lectivo, según Tolaba, es netamente positivo. Los centros educativos cerrarán el año con proyectos cumplidos, docentes comprometidos y un dato clave que dignifica a toda La Quiaca: hoy hay estudiantes de entre 15 y más de 80 años que se sientan en el aula con el mismo objetivo, recibir el título de sexto grado o finalizar el secundario que la vida les negó en su infancia o juventud.

“Tenemos alumnos de 75, 85 años que vienen solo por el anhelo de recibir su certificado”, remarcó el profesor. Ese diploma no es simbólico: es un título oficial del Ministerio de Educación que les permite seguir estudiando si así lo desean. Es decir, la puerta que se les cerró alguna vez, hoy vuelve a abrirse desde su propia ciudad, sin barreras de edad ni de origen social.
La actividad en Plaza Centenario también refuerza un mensaje que la gestión municipal de Dante Velázquez viene sosteniendo: una ciudad ordenada y con futuro no se construye solo con obras y equipamiento, sino también con ciudadanía formada, con vecinos que se capacitan y se animan a dar un paso más. Cada quiacaño que termina la primaria o el secundario eleva el valor simbólico y real de la ciudad en cualquier mapa.
Al finalizar, el profesor Tolaba agradeció a todos los centros participantes y a la comunidad que se acercó a la muestra. La escena lo dijo todo: mientras unos observaban trabajos, otros preguntaban cómo inscribirse para el próximo ciclo. La Quiaca mostró que puede ser una ciudad ejemplo en la Puna, donde el estudio no es un privilegio, sino un derecho que se ejerce en la plaza, a la vista de todos.
