La Quiaca, 7 de enero del 2026 // Con una convocatoria que superó los tres mil niños, acompañados por sus familias, La Quiaca vivió ayer una jornada multitudinaria y emotiva en el predio del CEAR, donde se realizó el festejo por el Día de los Santos Reyes Magos. Pese a desarrollarse en un día de semana, el evento se consolidó como un éxito organizativo y social, dejando un mensaje claro: cuando hay gestión, articulación y comunidad, la alegría llega a todos los barrios.

El balance fue calificado como positivo por la Licenciada Analía Mur, responsable del área de Desarrollo Social del municipio quiaqueño, quien condujo la coordinación general del dispositivo. Mur destacó la dimensión interinstitucional del trabajo y remarcó que el resultado alcanzado fue posible gracias a una articulación estratégica entre múltiples actores, con un objetivo central: garantizar una jornada segura, inclusiva y con actividades pensadas para los más chicos.

En ese marco, la funcionaria no escatimó en agradecimientos. Subrayó el rol de la Policía de la Provincia y de Bomberos, cuya participación aportó uno de los momentos más celebrados del día: la tirolesa, que capturó la atención de niños y adultos y sumó un componente de aventura y entusiasmo al festejo. También reconoció el aporte de las escuelas de Taekwon-Do, que se sumaron con propuestas recreativas y demostraciones, potenciando el perfil deportivo y formativo del encuentro.
Mur resaltó además que todas las áreas del municipio tuvieron una participación activa, sosteniendo un esquema operativo que incluyó logística, ordenamiento, asistencia, contención y acompañamiento permanente. Ese despliegue integral fue interpretado como una señal de gestión: no se trató de un evento aislado, sino de una construcción comunitaria donde cada sector cumplió un rol concreto para asegurar que la jornada funcione con calidad y calidez.

Desde el municipio también se enfatizó la visión humanista del intendente Dante Velázquez, quien —según señalaron desde Desarrollo Social— impulsa una política de cercanía basada en la solidaridad y la integración, promoviendo acciones que unen a la comunidad más allá de las diferencias ideológicas. En tiempos difíciles, ese enfoque cobra valor: generar espacios para la infancia y la familia no es un gesto simbólico, es una decisión política con impacto social.
Finalmente, desde Desarrollo Social se informó que el trabajo no termina en el CEAR. Mur adelantó que ya se está planificando y coordinando con las comunidades del ejido municipal para que los Reyes Magos también puedan llegar a distintos puntos de la periferia, ampliando el alcance del festejo y garantizando que ningún niño quede fuera de esta tradición que combina fe, alegría y encuentro familiar.
