La Quiaca, 23 de enero del 2026 // Con una convocatoria que superó los 50 asistentes, se desarrolló en el Punto Digital del CeAR un Taller de Poda impulsado por la Secretaría de Medio Ambiente y Espacios Verdes de la Municipalidad de La Quiaca. La capacitación, orientada tanto al personal del área como a la comunidad, buscó fortalecer criterios técnicos y buenas prácticas para el cuidado de las especies vegetales que forman parte del paisaje urbano y la calidad ambiental de la ciudad.

La actividad estuvo coordinada por el ingeniero agrónomo Garzón Bellido junto a Darío Velázquez, referente de Medio Ambiente, quien destacó que el eje central del encuentro fue comprender qué tipo de poda se puede realizar, en qué momentos del año, y cuáles son los riesgos de una intervención mal ejecutada. “Cuando hablamos de poda, hablamos también de enfermedades que puede producir una poda incorrecta”, explicó, subrayando que cortar sin criterio no solo daña al árbol: debilita al ecosistema urbano.

Velázquez remarcó que la poda no se limita solo a árboles grandes: depende de cada especie, ya sea arbórea o arbustiva, y también se aplica en el manejo cotidiano de plantas en los hogares. En ese marco, se abordó la diferencia entre poda invernal y poda de verano, y se aclaró que en esta etapa del año, en La Quiaca, lo recomendado es una poda de mantenimiento, sin intervenciones severas, enfocada en partes extremas y correcciones leves.

En cuanto a las podas más profundas, se indicó que el período más adecuado suele ser entre mayo y agosto, cuando ciertas condiciones fisiológicas de la planta reducen el riesgo de daño. Esta información resulta clave para evitar prácticas que, por apuro o desconocimiento, terminan provocando estrés vegetal, debilitamiento estructural o la proliferación de enfermedades.
Durante el taller también se trabajó sobre el reconocimiento de especies nativas y exóticas, algo fundamental para planificar un arbolado más sano, más sostenible y adaptado al entorno puneño. En una segunda instancia, se incorporó el manejo correcto de herramientas de poda, un punto decisivo porque la técnica no solo está en el “corte”, sino en cómo se lo hace: con seguridad, limpieza y respeto por el ciclo de vida de cada especie.
La jornada dejó un mensaje claro: el ambiente no es una responsabilidad exclusiva del Estado. Es un compromiso compartido. Cuidar el arbolado, podar con criterio y respetar los tiempos de la naturaleza es también un acto de solidaridad urbana: protege el espacio público, previene riesgos, mejora la calidad del aire y sostiene la identidad verde de La Quiaca.
