La Quiaca, 30 de enero del 2026 // Con una participación que superó las 55 personas, la Municipalidad de La Quiaca realizó un taller de poda para árboles frutales que despertó gran interés entre vecinos y personal del área, en una jornada orientada a mejorar el cuidado de plantas en patios familiares y pequeñas producciones.

La capacitación estuvo acompañada por el Ing. Saúl Eduardo Garzón Bellido, responsable técnico de Espacios Verdes, quien destacó que se trató del segundo taller de esta línea formativa y que la convocatoria reunió a asistentes “de afuera y del ámbito municipal”, consolidando una demanda real de herramientas prácticas para el manejo de frutales.
Durante la primera parte del encuentro, se abordaron temas clave para evitar pérdidas y deterioros en jardines y quintas: enfermedades, plagas, virus y bacterias, con foco en cómo se originan y cómo se detectan a tiempo. Según se explicó, uno de los factores más comunes que desencadena problemas sanitarios en frutales domésticos es el exceso de riego, que favorece la aparición de hongos y patógenos que luego debilitan a la planta.

El ingeniero señaló que en La Quiaca muchas familias cuentan al menos con un frutal en casa, y mencionó especies frecuentes en la zona como manzanos, cítricos (mandarinas y otros) y la presencia de granados en algunos hogares. También remarcó que la menor disponibilidad de luz en ciertos sectores puede influir en el crecimiento y desarrollo del fruto, por lo que el manejo debe adaptarse a las condiciones locales.

La jornada formativa se organizó en módulos, combinando teoría y práctica: tras el bloque inicial, se programó una instancia de exposición a cargo del Ing. Garzón Bellido, enfocada en crecimiento y fortalecimiento de plantines, tipos de poda, floración, producción frutífera y cosecha, aportando criterios técnicos accesibles para vecinos que buscan mejorar resultados sin improvisaciones.
Desde el municipio destacaron que este tipo de capacitaciones apuntan a un objetivo de fondo: instalar hábitos de cuidado sostenibles, prevenir daños evitables y fortalecer un perfil comunitario más productivo, donde el conocimiento técnico llegue también al patio de cada casa.
