Aunque el aniversario de la organización de la comunidad originaria de Sansana Sur se recuerda cada 2 de abril, este año el festejo central se realizó el sábado 11, en una jornada cargada de memoria, gratitud y celebración colectiva. La presidenta Susana Calisaya destacó el valor de estos 26 años de organización comunitaria, agradeció el acompañamiento del Gobierno Municipal y de Desarrollo Social, y puso en relieve que la identidad originaria, la memoria y las raíces siguen siendo la columna cultural desde la cual también se piensa el desarrollo integral de la región.
La Quiaca, 11 de abril del 2026 // En Sansana Sur no se celebró sólo una fecha. Se celebró la persistencia de una comunidad que hace 26 años decidió organizarse para defender su voz, su territorio, su historia y su dignidad. Por eso el aniversario tuvo un peso mucho más profundo que el de una efeméride: fue la reafirmación de una piel originaria que no se resigna a ser recuerdo, sino que sigue viva en sus costumbres, en sus vínculos, en sus luchas y en su capacidad de proyectarse hacia el futuro. En un mundo que muchas veces empuja al olvido de las raíces, Sansana Sur eligió recordar que la memoria no es pasado inmóvil, sino energía cultural para seguir creciendo.

La presidenta de la comunidad, Susana Calisaya, expresó con emoción el sentido de esta jornada: “Estamos de aniversario, estamos de festejo… muy contenta por cumplir un año más de nuestra organización, de nuestra comunidad, 26 años de organización”. Sus palabras resumieron lo que se respiró durante la celebración: orgullo por el camino recorrido y convicción de que la organización comunitaria sigue siendo una herramienta vital para sostener la vida colectiva. “Estamos para seguir”, dijo también, en una frase sencilla pero poderosa, que habla de continuidad, resistencia y esperanza.
Calisaya valoró especialmente la presencia del intendente Dante Velázquez y de su gabinete, a quienes recibió como una señal de cercanía concreta con la comunidad. “Lo tuvimos al señor intendente, y en su gabinete, y con buenas decisiones, y le doy gracias a Dios por haber mirado hacia la comunidad”, afirmó. También destacó el vínculo construido con el área de Desarrollo Social y el acompañamiento de la licenciada Analía Mur, a quien agradeció de manera especial por su presencia permanente cuando la comunidad la necesitó. Ese reconocimiento no fue menor: mostró que cuando el Estado se acerca con escucha, respeto y acción, las comunidades lo perciben y lo valoran.

La jornada festiva también fue una expresión viva de la cultura puneña. Susana Calisaya detalló que por la tarde estaban previstas actividades como carrera de bicicletas, juegos ancestrales y otras propuestas comunitarias, en un programa que buscó reunir deporte, tradición y encuentro familiar. A eso se sumó una fuerte presencia de la gastronomía regional, con platos que son parte del alma cultural de la zona: “la calapurca, el asado a la cancana, el asado a la parrilla, el asado al horno, de cordero siempre, la machorra, la sopa majada, el calapi y otras comidas más”, enumeró. También hubo espacio para las artesanías, otra de las expresiones fundamentales de la identidad local.
Celebrar 26 años de organización en Sansana Sur significa mucho más que mirar hacia atrás. Significa entender que las comunidades originarias no son un detalle folclórico del paisaje jujeño, sino actores centrales de una provincia que necesita construir desarrollo con raíces, respeto y diversidad. Allí donde hay identidad viva, hay una base sólida para proyectos integrales que no aplasten la memoria, sino que la conviertan en fortaleza. Sansana Sur lo recordó con claridad: sin pertenencia no hay comunidad, y sin comunidad no hay futuro digno.
