Con el inicio formal de la pavimentación en calle León Gieco, la gestión del intendente Dante Velázquez vuelve a mostrar una línea de trabajo basada en hechos concretos. En un contexto de retracción de los recursos propios y de ausencia de respuestas nacionales, el municipio avanza con una administración quirúrgica que prioriza demandas históricas y las transforma en soluciones reales para los vecinos.

La Quiaca, 15 de abril del 2026 // La ciudad de La Quiaca comenzó a escribir una nueva página en materia de infraestructura urbana con el inicio de la pavimentación sobre calle León Gieco, una obra largamente esperada por vecinos, comerciantes y estudiantes de un sector clave para la circulación y la vida cotidiana. Las máquinas ya trabajan en la zona, dando cumplimiento al compromiso que había asumido días atrás el intendente Dante Velázquez y ratificando una forma de gestión que no se queda en los anuncios, sino que avanza con hechos.

La intervención representa mucho más que una mejora vial. Se trata de una obra estratégica que transformará la fisonomía del sector y permitirá una mejor conexión entre la Ruta 5, los establecimientos educativos y el movimiento comercial de la zona. En una ciudad donde cada cuadra pavimentada modifica condiciones de transitabilidad, higiene, seguridad y calidad de vida, el comienzo de estos trabajos marca un paso importante y concreto.

El dato político también merece ser subrayado. En tiempos donde muchos municipios sufren la caída de recursos propios, la desaceleración económica y el virtual olvido del Gobierno nacional respecto del interior profundo, la administración quiaqueña responde con precisión quirúrgica. Interpreta que las demandas de la comunidad no pueden esperar indefinidamente y, aun en la adversidad, decide avanzar. Esa combinación de austeridad, planificación y ejecución comienza a perfilar un modelo de gestión que busca administrar la escasez sin paralizarse.

Desde el área de Tránsito, Ariel Rodríguez explicó que todo el sector se encuentra cortado y vallado para resguardar a trabajadores y peatones, y pidió a los conductores no atravesar la zona para permitir un desarrollo óptimo de la obra. Además, confirmó que se están redefiniendo las paradas del Transporte Urbano, que amplió su recorrido hasta la Escuela de Sansana, mientras el personal municipal ya trabaja en la señalización para que los alumnos tengan espacios seguros y ordenados para esperar el colectivo.

En el barrio, la expectativa se mezcla con alivio. Los testimonios de vecinos y comerciantes reflejan la dimensión real de esta obra. Para quienes conviven a diario con la tierra, el polvo, el tránsito intenso y las dificultades para trabajar o circular, la pavimentación representa una respuesta concreta a una necesidad postergada durante años. La calle León Gieco deja de ser una promesa para empezar a convertirse en un corredor moderno, funcional y digno, en una señal clara de que cuando hay compromiso político y decisión de gestión, incluso en tiempos difíciles, las soluciones llegan.
