La Quiaca homenajeó a las maestras jardineras con un acto y desfile en Plaza Centenario, en el marco del 28 de mayo. La jornada contó con el acompañamiento de la gestión municipal, la Banda de Música Municipal y la comunidad educativa de los jardines de infantes. El intendente Dante Velázquez destacó la tarea de las docentes como el primer abrazo educativo después de la familia y pidió sostener valores, identidad y humanidad frente a los nuevos desafíos tecnológicos.
La Quiaca. La ciudad de La Quiaca vivió una jornada cargada de emoción, reconocimiento y alegría en el marco del Día de las Maestras Jardineras. Los jardines de infantes de la ciudad realizaron un acto y desfile en Plaza Centenario, con el acompañamiento integral de la gestión municipal, la Banda de Música Municipal, docentes, familias y niños.
Durante la ceremonia se reconoció a señoritas jardineras por sus 25 años de servicio y también a docentes que alcanzaron su jubilación, en un gesto de gratitud hacia quienes dedicaron gran parte de su vida a la educación inicial.

Uno de los momentos más sensibles del acto fue el homenaje a Olinda Cabrera, docente recientemente fallecida. El intendente Dante Velázquez pidió un minuto de silencio en su memoria y extendió ese reconocimiento a todos los educadores que entregaron su vida al servicio de la comunidad, incluso en tiempos difíciles como la pandemia.
“Hay que ser agradecidos, en la vida siempre hay que ser agradecidos”, expresó el jefe comunal al abrir su mensaje.
El acto contó también con palabras de la supervisora del Nivel Inicial, la seño Nélida Gil, quien puso en valor la tarea de las maestras jardineras y la huella histórica de Rosario Vera Peñaloza, figura fundamental de la educación inicial argentina.
Velázquez retomó esa referencia y señaló que Rosario Vera Peñaloza, “la mamá de todas ustedes”, surgió del interior del país, interpretando desde allí el amor profundo por la infancia, la patria y la formación de ciudadanos.
En su discurso, el intendente remarcó que las maestras jardineras son, después de la familia, las primeras personas que abrazan a los niños en el camino educativo.
“Son ustedes las primeras, después del papá y la mamá, en tener que abrazar a ese niño”, sostuvo.

Velázquez afirmó que ese abrazo no es solamente afectivo o lúdico, sino formativo, porque transmite respeto, disciplina, amor por la familia, por la escuela, por la patria y por la vida.
El jefe comunal también reflexionó sobre los tiempos actuales y los desafíos que plantea la tecnología. En ese punto, advirtió que la inteligencia artificial puede ayudar, pero jamás reemplazar el vínculo humano que una docente establece con un niño.
“La inteligencia artificial jamás va a poder romper los miedos de un niño, porque ustedes le hablan desde el corazón”, expresó.
Velázquez recordó además la actividad realizada días antes, cuando compartió una lectura con los niños en el Complejo Cultural Manka Fiesta, y destacó el valor de los cuentos para ayudar a los chicos a enfrentar temores, imaginar y crecer.
“Ustedes están construyendo esa profundidad inmensa de ser hombres y mujeres valiosas en esta puerta norte de la Argentina”, afirmó.
Desde el Concejo Deliberante, el concejal Silvano Velázquez entregó presentes a las maestras jardineras, sumándose al reconocimiento institucional.
La jornada concluyó con el desfile de los jardines de infantes, en un clima de celebración comunitaria donde niños, docentes y familias fueron protagonistas.
La Quiaca volvió así a rendir homenaje a quienes cumplen una tarea fundamental: acompañar los primeros pasos educativos, emocionales y humanos de los niños.
“Que vivan los jardines de infantes y que vivan mucho más sus docentes”, cerró el intendente.
