El Cementerio Virgen del Carmen de La Quiaca se prepara para vivir sus fiestas patronales con una agenda religiosa y comunitaria que incluye el cierre de la novena, traslado de la imagen a la parroquia, fogata, misa, procesión, chocolate y almuerzo compartido. María Serapio, responsable de la administración del cementerio, destacó la participación creciente de los devotos, el compromiso de los empleados municipales y el acompañamiento del intendente.

La comunidad de La Quiaca atraviesa días de profunda fe y recogimiento con motivo de la celebración de la Virgen del Carmen, patrona del cementerio municipal que lleva su nombre. María Serapio informó que se encuentran ultimando los preparativos para las jornadas centrales, luego de varios días de oración y participación de vecinos, familiares y devotos.
La novena reunió diariamente a un número creciente de personas. Según explicó Serapio, a medida que avanzaron los encuentros se fueron sumando nuevas familias y vecinos, quienes acompañaron el rezo y colaboraron con meriendas para compartir después de cada jornada religiosa.

Como parte del programa, la imagen de la Virgen del Carmen será trasladada desde el cementerio hasta la parroquia para participar de la misa prevista a las 18.30. Luego del regreso, los asistentes serán recibidos con una fogata, reparto de ponche y una cena ofrecida por los trabajadores del lugar a la comunidad y a los devotos.
El 16 de julio, día central de la patrona, las actividades comenzarán durante la mañana con el reparto de chocolate. A las 10 se celebrará la misa en el cementerio y posteriormente se realizará la tradicional procesión, una de las expresiones de fe más esperadas por las familias quiaqueñas.

Después de la ceremonia religiosa y del recorrido procesional, los empleados municipales compartirán un almuerzo comunitario con quienes participen de la celebración. La propuesta busca fortalecer no solo la devoción, sino también el sentido de encuentro, solidaridad y pertenencia que caracteriza a estas fiestas patronales.
Serapio destacó especialmente el compromiso de todo el personal del cementerio. Señaló que los trabajadores participan activamente en cada preparación y mantienen una permanente disposición para colaborar, no solamente durante la festividad de la Virgen, sino también en las diferentes actividades que se desarrollan durante el año.
Aunque las bajas temperaturas limitan actualmente la realización de obras de mayor envergadura, continúan las tareas de mantenimiento del predio. Entre ellas se encuentran el arreglo de canteros y paredes, la pintura de puertas y otros trabajos destinados a conservar el cementerio en condiciones adecuadas para las familias que lo visitan.
Finalmente, María Serapio agradeció a los empleados municipales, al gabinete, a los devotos y al intendente por el acompañamiento brindado. La celebración de la Virgen del Carmen vuelve a unir a La Quiaca alrededor de la fe, la memoria de los seres queridos y una tradición que se sostiene gracias al esfuerzo colectivo de toda la comunidad.
