La cuarta jornada de la Semana de Mayo en La Quiaca trajo consigo una escena entrañable: estudiantes de primer y quinto año de la Escuela Normal Secundaria, junto a directivos y docentes, participaron de un emotivo izamiento de la Bandera Nacional y la Bandera de la Libertad Civil en la Plaza Centenario. Esta ceremonia fue más que un acto escolar: fue un gesto de afirmación identitaria, un símbolo vivo del compromiso de las nuevas generaciones con los valores patrióticos.
La actividad comenzó con la banda de música acompañando a los jóvenes desde la institución educativa hasta el corazón simbólico de la ciudad, en una caminata cargada de emoción y civismo. Allí, en representación del Ejecutivo Municipal, la presidenta del Concejo Deliberante, Lic. Mirta Moscoso, ofreció unas palabras de bienvenida que destacaron la importancia de mantener viva la memoria de la Revolución de Mayo y sus símbolos más profundos, como la creación de la Bandera de la Libertad Civil, emblema único del sentir jujeño.
Tras el acto, la Dirección de Cultura agasajó a los presentes con un desayuno que combinó sabor y tradición: un exquisito y humeante anchi, ideal para mitigar el frío puneño. El entusiasmo de los estudiantes no se hizo esperar. Entre risas, relatos de la caminata y el entusiasmo por participar de una experiencia tan significativa, los chicos expresaron su orgullo de portar la bandera y representar a su país y su escuela.

“Se siente muy lindo, es una experiencia que nunca habíamos vivido”, compartieron entre cucharadas de anchi. Otros, con humor y calidez, celebraban la oportunidad de evitar una mañana de clases, sin dejar de destacar la emoción que les provocaba formar parte del acto. “Nos sentimos identificados con la bandera, representamos a la escuela y a la Argentina”, dijo una alumna con la sonrisa intacta pese al frío.
La actividad fue valorada no sólo como un acto cívico, sino como una práctica educativa integral: promueve el sentido de pertenencia, fortalece los vínculos sociales y recupera el espacio público como escenario de participación comunitaria. Estos gestos construyen ciudadanía desde la base y muestran cómo la historia se resignifica cada mayo en cada rincón del país.
La Semana de Mayo en La Quiaca continúa, y si algo dejó en claro esta jornada es que la patria se siente más viva que nunca cuando es vivida con compromiso, alegría y comunidad. Entre el frío del Altiplano y el calor del anchi, los valores de Mayo siguen flameando alto.
