En un gesto que enorgullece a toda la comunidad educativa y fortalece el vínculo entre escuela y ciudad, los alumnos de sexto año de la Escuela Técnica de La Quiaca están llevando adelante una significativa práctica profesionalizante en el corazón de la ciudad: el mercado municipal. Bajo la coordinación de los docentes Marcelino Paredes y Marcelo Paredes, los futuros egresados trabajan en un relevamiento arquitectónico y eléctrico del tradicional sector de carnicerías, con el objetivo de actualizar su infraestructura y proyectar mejoras concretas.
Este tipo de experiencias, lejos de ser solo un ejercicio escolar, representan un puente tangible entre el aula y la realidad comunitaria. Los estudiantes, distribuidos en equipos, aplican los conocimientos adquiridos durante su formación técnica, especialmente en áreas como nivelación, medición, sistema métrico, herramientas digitales y planificación eléctrica. Lo hacen en un espacio emblemático que refleja la identidad de La Quiaca y que, gracias a ellos, será interpretado desde una mirada joven, innovadora y rigurosa.

La práctica se inscribe en el marco del espacio curricular de Prácticas Profesionalizantes, una instancia pedagógica esencial para el último año de la formación técnica. “Los chicos están trabajando con logómetros, medidores digitales y otros instrumentos de precisión para levantar planos y realizar un diagnóstico completo del estado actual del edificio”, explicó el profesor Marcelino Paredes, quien resaltó la solvencia técnica con la que los alumnos encaran el desafío.
La actividad no solo tiene valor académico: es parte de un compromiso social con la comunidad, ya que estos estudios permitirán sentar las bases para el rediseño eléctrico y funcional del mercado, modernizando instalaciones y garantizando mayor seguridad para puesteros y vecinos. Este vínculo fue posible gracias a un acuerdo con el intendente Dante Aníbal Velázquez, quien brindó su apoyo institucional para que los jóvenes puedan realizar estas prácticas en el ámbito municipal.
Además, los docentes destacaron que no es el único espacio donde se desplegarán estas actividades: otros organismos e instituciones de la ciudad también recibirán a los estudiantes, fortaleciendo el rol de la escuela técnica como protagonista activa del desarrollo local.
En tiempos donde muchas veces se cuestiona el sentido de la educación, estas iniciativas demuestran que formar técnicos es también formar ciudadanos comprometidos, que entienden que su conocimiento tiene valor cuando se aplica para mejorar el lugar donde viven. Y en La Quiaca, eso se vive con orgullo, con humildad y con el firme deseo de que estos jóvenes sean los arquitectos de un porvenir mejor.
