En el marco de una política activa de prevención, seguridad y formación comunitaria, el área de Bromatología de la Municipalidad de La Quiaca, a cargo de Marcela Lamas, llevó adelante una capacitación integral destinada a los locatarios del mercado La Lucía, en coordinación con el Cuerpo de Bomberos de la ciudad, encabezado en esta oportunidad por el oficial Vicente Enrique.
La actividad, que se desarrolló primero en el predio del comedor comunitario Mikey con una charla teórica y luego con prácticas en el espacio de la Manka Fiesta, tuvo como eje central el uso correcto de extintores, la identificación de principios de incendio y las estrategias para actuar ante diferentes tipos de focos ígneos en entornos comerciales.

“Los locatarios están en contacto permanente con fuentes de calor, aceites vegetales, gas natural, y es fundamental que sepan cómo actuar ante un principio de incendio. Esta capacitación no solo cumple una función preventiva, sino también de concientización y empoderamiento ciudadano, porque protege al comerciante, al cliente y a toda la comunidad”, afirmó Marcela Lamas.
Durante la jornada, se explicó la diferencia entre un incendio incipiente y uno declarado, y se brindó instrucción específica sobre los distintos tipos de extintores, especialmente el tipo K, recomendado para fuegos originados en grasas o aceites de cocina. “Muchos locatarios confesaron que era la primera vez que manipulaban un matafuego. Esta experiencia práctica fue clave para reforzar su confianza y conocimiento”, destacó el oficial Vicente Enrique, quien lideró la capacitación con notable claridad.

La iniciativa también incluyó instrucciones sobre qué hacer ante pérdidas de gas, cortocircuitos eléctricos, o situaciones de riesgo en sectores con instalaciones energizadas, donde el uso de agua puede agravar el escenario. “No todos los matafuegos sirven para todos los incendios, y esa información puede hacer la diferencia entre controlar un foco o lamentar pérdidas”, agregó el oficial.
Marcela Lamas adelantó que este no será un hecho aislado: “Vamos a continuar con más capacitaciones vinculadas a seguridad, higiene y manipulación responsable de alimentos, porque queremos que cada puesto del mercado ofrezca no solo buenos productos, sino garantías de calidad y protección para todos”.
El mercado La Lucía ya cuenta con extintores en sectores comunes, pero tras esta experiencia se reforzó la idea de que cada local debe contar con su propio equipo, adecuado a su actividad específica. “Esto no se trata solo de cumplir con una norma, sino de cuidar la vida propia, del vecino y del cliente. Y eso es un compromiso que los locatarios asumieron con seriedad”, cerró Lamas.
La jornada dejó una enseñanza clara: capacitarse es invertir en seguridad, y la prevención es un derecho y una obligación compartida. El municipio, con esta articulación entre áreas técnicas y cuerpos de emergencia, sienta un precedente valioso en el cuidado de la vida y el trabajo digno en La Quiaca.
