Durante la jornada institucional realizada este miércoles 2 de julio, el nivel primario de La Quiaca puso el foco en una de las problemáticas más sensibles del sistema educativo: la vulneración de derechos de niñas, niños y adolescentes. La supervisora Beatriz Raquel Vargas calificó el encuentro como “positivo y fructífero” por el nivel de compromiso y la profundidad de los temas abordados.
La capacitación, que tuvo lugar en distintas escuelas como la N° 404 “Domitila Cholele”, Escuela Frontera 1 y Escuela Normal, convocó a todo el personal docente y no docente, y se centró en el análisis del protocolo de actuación ante situaciones complejas en el ámbito escolar, incluyendo violencia, abandono, abuso, bullying, grooming y consumos problemáticos.
“No hablamos solo de casos extremos. Hay vulneraciones silenciosas y cotidianas: chicos que llegan enfermos a la escuela, sin abrigo, o con señales emocionales que debemos atender. El protocolo es claro: el docente que no actúa también es responsable”, afirmó Vargas.
Uno de los ejes del encuentro fue el rol del docente como figura de resguardo y ejemplo. Se destacó la importancia del lenguaje, la actitud, y la capacidad de detectar signos de vulnerabilidad en el aula. “No podemos permitirnos mirar para otro lado. La familia deposita en nosotros a sus hijos, y eso implica una responsabilidad ética y legal enorme”, agregó la supervisora.
El protocolo también establece sanciones para aquellos docentes o directivos que incurran en omisión, encubrimiento o desidia frente a situaciones de riesgo. “El que no se involucra, incurre en una falta. La escuela tiene la obligación de actuar, informar y acompañar. Y si un docente vulnera los derechos de un niño, se inicia sumario y se aparta”, explicó Vargas.
Además, se trabajó sobre la necesidad de fortalecer las redes interinstitucionales, articulando con organismos como la Policía, los hospitales, los puestos de salud y el DAI (Dispositivo de Abordaje Integral). Cada institución educativa debe confeccionar su propio “mapeo de redes” para saber con quién actuar ante cada caso emergente.
“El abordaje no puede ser unilateral. El trabajo debe ser conjunto entre escuela, familia e instituciones. Ese niño, esa niña o ese adolescente debe estar siempre en el centro de nuestra mirada”, concluyó Vargas.
El balance de la jornada fue altamente positivo, no solo por el contenido, sino también porque muchos docentes manifestaron haber adquirido herramientas nuevas para actuar ante situaciones que antes les resultaban confusas o paralizantes.
Desde La Quiaca Noticias, celebramos estos espacios de formación que promueven una escuela más humana, sensible y comprometida con los derechos de la infancia. Porque enseñar también es cuidar.
📍 Jornada institucional en escuelas de La Quiaca – Nivel Primario
🛡️ Protocolo, acción y redes: claves para una educación con derechos
