Hugo Barro, presidente del Club Lavalle, participó de una entrevista en medios de La Quiaca y remarcó que en esta oportunidad lo hacía en representación de la institución deportiva. Antes de ingresar en los temas vinculados a esa función, realizó una fuerte defensa de su derecho a expresarse públicamente y respondió a quienes cuestionan sus intervenciones.
Barro dejó expresamente establecido que su presencia en el programa se producía “en carácter de presidente del Club Lavalle”, diferenciando esa responsabilidad de otras funciones públicas que desempeña. Su intervención puso nuevamente en escena a una institución tradicional de la comunidad quiaqueña y a su conducción, en momentos donde los clubes cumplen un rol que excede ampliamente lo deportivo y se vincula también con la organización y participación social.
Sin embargo, antes de avanzar sobre cuestiones estrictamente institucionales, Barro dedicó parte de su intervención a responder críticas que, según manifestó, viene recibiendo por sus opiniones públicas. El dirigente sostuvo que continuará expresándose y convocó a quienes mantienen diferencias con sus posiciones a planteárselas directamente. Su mensaje mostró un tono frontal y dejó en claro que no pretende retirarse de la discusión pública por los cuestionamientos recibidos.
La exposición también evidenció la doble dimensión que adquieren determinados dirigentes locales cuando desarrollan simultáneamente responsabilidades sociales, deportivas e institucionales. En ese contexto, Barro buscó separar los roles y enfatizó que su presencia en esta oportunidad estaba vinculada a la presidencia del Club Lavalle, aunque inevitablemente su figura pública y sus anteriores intervenciones terminaron formando parte de la conversación.
El fragmento de la entrevista disponible no desarrolla posteriormente proyectos, actividades deportivas o decisiones específicas de la conducción del Club Lavalle, por lo que esos aspectos requieren una ampliación para ser informados con precisión. Lo que sí quedó establecido fue la decisión de Hugo Barro de reivindicar su rol como presidente de la institución y mantener una presencia activa en la vida pública quiaqueña, defendiendo abiertamente su derecho a expresar posiciones aun frente a las críticas.
