La Municipalidad de La Quiaca cerró una jornada masiva por el Día de las Infancias en el Centro de Alto Rendimiento, donde más de 8.000 niños participaron de juegos, sorteos, espectáculos y actividades recreativas. El intendente Dante Velázquez agradeció a las áreas municipales, instituciones y familias que hicieron posible el encuentro y destacó que cada niño recibió un presente. Además, visitó el hospital local para llevar regalos a quienes permanecían internados.

Desde las primeras horas de la mañana, el CEAR se convirtió en el gran punto de encuentro de las familias quiaqueñas. Niños de distintos barrios llegaron acompañados por sus padres para disfrutar de una jornada con juegos, inflables, música, animadores, sorteos, alimentos y múltiples propuestas preparadas especialmente para ellos. La convocatoria superó ampliamente las expectativas y dejó una imagen contundente de participación comunitaria.

El operativo involucró a numerosas áreas de la Municipalidad y contó también con la colaboración de distintas instituciones. Velázquez agradeció de manera especial el acompañamiento de las familias, de la Policía Federal, de estudiantes de enfermería y de todo el personal que trabajó en la organización. “Es un compromiso con nuestra comunidad y con los niños”, expresó al finalizar la jornada.

El festejo no se limitó al predio. Durante el día, el intendente también se trasladó al hospital local para visitar a los niños que permanecían internados y entregarles presentes, buscando que también ellos pudieran sentirse parte de la celebración. El gesto reforzó una idea central del encuentro: que ningún niño de La Quiaca quedara afuera de su día.

La jornada también convivió con otras actividades deportivas y comunitarias que se desarrollaban en la ciudad, como la exhibición binacional de Taekwon-Do, cuyos participantes infantiles pudieron luego sumarse a los festejos. De esta manera, deporte, recreación y celebración se integraron en una misma agenda que tuvo a las infancias como protagonistas.
Al cerrar el encuentro, Velázquez dejó una frase que resumió el sentido de la jornada: “La verdadera patria de los hombres es la infancia”. Más allá de los regalos, los premios y los juegos, el mensaje apuntó al valor de acompañar, cuidar y reconocer a los niños como parte esencial del presente y del futuro de La Quiaca.
