El intendente de La Quiaca, Dante Velázquez, tomó una decisión drástica: levantar por completo un bacheo defectuoso en la Avenida La Madrid y reemplazarlo con hormigón resistente. La determinación surgió tras descubrir que la capa de asfalto que debía cubrir la calle tenía apenas tres miserables centímetros de espesor, una burla a los vecinos y un símbolo del abandono de gestiones anteriores.
El escándalo del bacheo trucho
Las obras de reparación comenzaron con la intención de tapar baches, pero al remover el asfalto dañado, los obreros encontraron la verdad: lo que se vendió como una “obra de pavimentación” era en realidad un delgado parche de asfalto que no resistió el paso del tiempo. “Es lamentable. Vamos a investigar a fondo cuánto se invirtió en esta porquería y quiénes fueron los responsables. Esto es un robo a los quiaqueños”, denunció el intendente Velázquez, dejando en claro que no permitirá más estafas con fondos públicos.

La indignación no tardó en extenderse entre los vecinos, quienes llevan años padeciendo calles intransitables y trabajos de infraestructura que se desmoronan con la primera lluvia. “No podemos seguir con esta improvisación. Vamos a hacer las cosas bien: hormigón de calidad para que las calles duren y no sean un peligro”, prometió el jefe comunal.
La revancha del hormigón: Un nuevo plan de infraestructura
Lejos de limitarse a la Avenida La Madrid, Velázquez anunció un ambicioso plan de hormigonado que abarcará arterias clave como la calle 9 de Julio, Patricias Argentina y la Avenida España. Se trata de una intervención estructural que busca devolver la transitabilidad y la seguridad a La Quiaca.
“No vamos a hacer más parches sobre parches. Se terminó la época de la improvisación. Vamos a romper todo lo que esté mal hecho y construir con material resistente”, afirmó con firmeza el intendente.
Además, la obra contempla un sistema pluvial para evitar inundaciones y mejorar la resistencia de las calles. “El hormigón que vamos a colocar es para durar décadas, no meses. Ya estamos trabajando con técnicos de la provincia para garantizar que esto se haga bien”, aseguró Velázquez.
Un mensaje a la vieja política: No más estafas con las obras públicas
El descubrimiento del bacheo fraudulento es un símbolo del abandono al que fue sometida La Quiaca durante años. “Nos dejaron calles de cartón, rutas que se deshacen con la lluvia y un municipio lleno de promesas incumplidas”, sentenció Velázquez. La nueva gestión busca romper con esa lógica y devolver la confianza a los vecinos con obras serias y duraderas.
La reacción de los quiaqueños no se hizo esperar. Con bronca pero también con esperanza, muchos ven en este plan una oportunidad de cambio. “Por fin alguien hace lo que hay que hacer. Basta de tirar la plata en parches. Si van a romper todo para hacerlo bien, que lo hagan”, comentó un vecino del barrio Centro.
La obra ya está en marcha y se espera que en 2025 gran parte de las calles principales de La Quiaca estén completamente renovadas. El mensaje es claro: la ciudad avanza, pero los responsables del desastre anterior deberán rendir cuentas.
