Semáforos, señales y conciencia ciudadana desde la infancia
Este martes, en el marco de la Semana de la Educación y Seguridad Vial, la Escuela Primaria N°404 Domitila Cholele de La Quiaca vivió una jornada inolvidable. Gracias al trabajo conjunto con el Departamento de Tránsito, los alumnos de ambos turnos participaron en un parque temático educativo, donde aprendieron jugando sobre las normas que salvan vidas en la vía pública.
La iniciativa incluyó circuitos didácticos, señalización real, prácticas de conducta peatonal y simulaciones de tránsito. Todo, adaptado pedagógicamente para alumnos de primer a séptimo grado.
La directora del establecimiento, Beatriz Abán, destacó la importancia de este tipo de experiencias para fortalecer el aprendizaje desde lo vivencial:
“Estamos cerrando una semana de trabajo en aula con cartillas de educación vial. Hoy, gracias al parque temático, los chicos reconocen señales, gestos del personal de tránsito y comprenden cómo deben actuar como peatones, ciclistas y futuros conductores.”
Los chicos, multiplicadores del respeto vial
El eje central de la propuesta es que los niños y niñas se conviertan en portavoces del cambio, capaces de transmitir en sus casas lo aprendido en la escuela.
“Son ellos quienes replican lo aprendido. Ya sea al andar en bicicleta o al viajar en auto, observan y hasta corrigen a los adultos. Esa conciencia temprana puede prevenir accidentes y salvar vidas,” remarcó la directora.
Durante la jornada, se trabajó con materiales pedagógicos vigentes, adaptados a cada ciclo, y se reforzó el valor del ejemplo adulto:
“El respeto por el semáforo, el uso del cinturón, detenerse ante una señal: todo educa. Y si un niño ve que su papá cruza en rojo aunque ‘no venga nadie’, ese niño entenderá que las reglas se rompen. Por eso debemos enseñar con el ejemplo,” reflexionó Abán.
Dinámica, lúdica y transformadora
Los instructores del Departamento de Tránsito desarrollaron actividades por grados paralelos, lo que permitió que todos los cursos participaran activamente. En cada estación del parque temático, los niños respondían preguntas, reconocían señales y compartían sus observaciones.
“Es increíble ver cómo reaccionan al descubrir para qué sirve una señal o qué significa un gesto del agente de tránsito. Muchas veces lo que parece obvio para un adulto es desconocido para ellos,” relató un agente.
La jornada se repetirá en el turno tarde, replicando los mismos contenidos y circuitos. Para los docentes, estas acciones complementan la educación formal con vivencias que los chicos jamás olvidan.
Educación vial como política de futuro
Más allá de la actividad puntual, desde la institución se remarcó la necesidad de construir cultura vial desde la infancia, con continuidad y acompañamiento.
“Los accidentes no se resuelven sólo con multas. Se resuelven educando. Y la escuela, como siempre, está en la primera línea de esa tarea,” concluyó la directora.
Con jornadas como esta, La Quiaca apuesta a una ciudadanía más respetuosa, más segura y más consciente, sembrando desde hoy las reglas que guiarán las calles del mañana.