Orgullo que nada alto
En un emotivo acto celebrado en el despacho municipal, el intendente Dante Velázquez despidió con palabras sentidas y cargadas de orgullo a Luján Vilca y Matías Ancasi, los dos jóvenes atletas que representarán a La Quiaca y a toda la provincia de Jujuy en La Liga de Natación Paralímpica que se realizarán en Santiago del Estero. Acompañados por sus entrenadores, familias, autoridades municipales y vecinos, estos deportistas ejemplares son, en palabras del jefe comunal, “campeones de la vida”.

Una despedida con el alma
“Más allá de ser intendente, es una de las satisfacciones más hermosas que me regala la vida”, dijo Velázquez visiblemente conmovido. Y no exageró. Matías y Luján encarnan mucho más que una historia de superación: son símbolo de coraje, disciplina y perseverancia. Ambos integran la Escuela Municipal de Natación Adaptada, un espacio que crece y se fortalece con el trabajo incansable del equipo del CEAR, docentes municipales y, sobre todo, con el amor incondicional de sus familias.
Palabra de campeones
Matías, con una humildad que estremece, contó que al principio nadaba por salud, sin imaginar jamás competir. “Nunca pensé que iba a llegar hasta acá, pero me animé, vi a otros y me dije: ¿por qué yo no?”, expresó. Hoy, tras más de un año de entrenamiento, con sesiones dobles y un compromiso que conmueve, parte a su primera competencia nacional. Luján, por su parte, agradeció con su ternura característica y una sonrisa que lo dijo todo: está feliz, y eso es lo que cuenta.

La red que sostiene sueños
Detrás de estos logros hay una trama de esfuerzos invisibles. Los profesores Benito Gaspar y Celia Centeno destacaron que este trabajo es a largo plazo, que la inclusión comienza por acercarse, escuchar, acompañar. “Este no es solo un logro de los papás o los profes; es un trabajo en equipo”, repitieron. Y no faltó el llamado urgente: “El deporte es salud física, emocional y mental. Inviten a otros chicos a acercarse. No solo para competir, sino para vivir mejor”.
Los abrazos que impulsan
En un mundo convulsionado y muchas veces cruel, donde el bullying y la falta de empatía golpean sin piedad, estas historias nos enseñan algo elemental: hay que detenerse, mirar a los costados, reconocer lo que de verdad importa. Los padres de Matías y Luján, emocionados, remarcaron que el acompañamiento es fundamental. “Matías se levanta solo, con compromiso, porque sabe lo que quiere. Y eso se construye en familia y comunidad”, dijo Lidia, mamá del joven nadador.
La ciudad como sostén y horizonte
La Municipalidad de La Quiaca no solo cubre gastos ni da discursos. Está comprometida a fondo con el desarrollo del deporte adaptado y con una red de contención verdadera. El director de deportes Félix Galindo remarcó la ampliación de programas, la recuperación del espacio de patín y nuevas escuelas que pronto verán la luz. “Queremos que cada niño o joven que hoy se siente afuera, pueda entrar y ser parte. Porque aquí hay lugar para todos”, sostuvo.
Enseñanza que queda
Luján y Matías no solo viajan a Santiago del Estero. Llevan la bandera de La Quiaca en lo más alto, con dignidad, valentía y ternura. Nos enseñan que se puede, que hay futuro y que los sueños no tienen límites si hay comunidad, familia y Estado que acompañen. Esta historia es mucho más que una competencia: es un llamado a mirar, a incluir y a construir juntos una ciudad donde todos puedan brillar.
