En la altura majestuosa de La Quiaca, donde el viento sopla con la memoria ancestral y el fútbol se mezcla con la identidad de los pueblos originarios, la Liga Puneña volvió a encenderse con un capítulo especial: el club femenino Cusi Cusi, referente del deporte en la región, disputa los octavos de final de la Copa Jujuy 2025, y lo hace con corazón, sacrificio y una pasión que rompe todas las distancias.
La cita se dio este fin de semana, cuando el equipo enfrentó al Club Independencia de Humahuaca en un duelo de eliminación directa. Sin margen de error, el fútbol femenino de la Puna se juega mucho más que un pase a cuartos: se juega su lugar en la historia. En este contexto, Olga Guzmán, referente indiscutida del equipo de Cusi Cusi, tomó la palabra para visibilizar lo que significa este momento para las mujeres puneñas. Olga Guzmán: “El objetivo es siempre llegar a lo más alto”
Desde el borde de la cancha, con el frío puneño en el aire y el calor del aliento local en las tribunas, Olga expresó con claridad el sentimiento que embarga al equipo:
“Este es el torneo provincial de la Copa Jujuy. Una vez más llegamos a esta instancia y tratamos de que las chicas se preparen bien, aunque muchas veces no contamos con todos los recursos. Pero acá estamos, firmes.”
Con humildad y determinación, remarcó que la clave de esta jornada será hacer valer la localía:
“Son partidos decisivos, de ida solamente. Acá se define todo, y hay que hacerse fuerte en casa.”
Olga, que lamentablemente no podrá jugar por una lesión, expresó su deseo profundo de estar en la cancha:
El fútbol femenino en la Puna: identidad, lucha y futuro
Lo que sucede en Cusi Cusi y en los demás equipos de la Liga Puneña no es solo una competición. Es un grito de existencia. Las mujeres del altiplano vienen consolidando espacios deportivos a fuerza de constancia, autogestión y compañerismo. En escenarios donde el acceso a recursos, entrenadores y equipamiento es limitado, el deporte femenino crece con una potencia que ya no puede ser ignorada.
La Copa Jujuy, en este sentido, es una vidriera y una conquista. Equipos como Cusi Cusi visibilizan un modelo de fútbol que no busca réditos comerciales ni likes en redes, sino construcción comunitaria y expresión cultural. El deporte aquí no es espectáculo, es parte de la vida misma.
Un llamado al acompañamiento institucional y ciudadano
La jornada fue acompañada por familias, vecinos y medios locales, pero aún persiste un reclamo: el fútbol femenino en la Puna necesita mayor respaldo estatal, cobertura mediática y apoyo logístico. La entrega de las jugadoras es total, pero los caminos hacia la igualdad son largos si no se construyen con políticas concretas.
Desde Olga Guzmán hasta cada una de las chicas que pisan la cancha con los colores de su pueblo, hay una historia de lucha que merece ser contada, apoyada y replicada. Y en cada pase, en cada grito de gol, en cada lágrima de esfuerzo, se teje también una nueva narrativa de lo que significa ser mujer y deportista en el norte profundo.
Cusi Cusi late en la Copa Jujuy, y la Puna toda vibra con ellas
No importa cómo termine el partido. Lo que importa es que el fútbol femenino de la Puna está de pie, compitiendo, soñando y desafiando obstáculos con la fuerza del viento que baja de los cerros. Hoy es Cusi Cusi. Mañana serán muchos más.
Porque en la Puna, el fútbol también es lucha, identidad y futuro.
