En la cancha de la Juventud Católica, la ciudad de La Quiaca fue escenario del lanzamiento del Programa Nacional de Mini Básquet, impulsado por la Confederación Argentina de Básquet. El evento contó con la participación de entrenadores, dirigentes deportivos, autoridades locales y decenas de niños y jóvenes que vivieron una jornada marcada por el aprendizaje, la integración y la pasión por el deporte.

Un programa federal en marcha
El director nacional de Mini Básquet, Sebastián Rodríguez, destacó que esta iniciativa se desarrolla en todo el país y que la visita a La Quiaca corresponde a la vigésima cuarta parada del recorrido nacional. Rodríguez explicó que el programa se apoya en tres pilares fundamentales: la gestión, lo deportivo y lo social, con el objetivo de evaluar el estado del mini básquet en cada región, promover alianzas con clubes y federaciones, y acercar la disciplina a más comunidades.
“No venimos con fórmulas mágicas, porque esto no se corrige en un día. Nuestra tarea es evaluar lo que se está haciendo bien y acompañar a los profesores para que los chicos puedan mejorar sus habilidades básicas y específicas. El trabajo verdadero está en los clubes y las escuelas, donde se forman los futuros jugadores”, señaló Rodríguez.

Evaluación y formación
La jornada incluyó estaciones de entrenamiento, mediciones físicas y evaluaciones coordinativas, con el fin de detectar fortalezas y falencias en los jóvenes participantes. El equipo técnico de la Confederación también brindó herramientas a los entrenadores locales, reforzando la idea de que la vocación docente y la educación física son claves para la formación deportiva.
Además, se entregaron pelotas y materiales deportivos a los chicos de la ciudad como parte del componente social del programa, buscando no solo el desarrollo competitivo, sino también la integración y el acceso igualitario al deporte.

Proyección educativa
Rodríguez hizo hincapié en la necesidad de articular el básquet con el sistema educativo, señalando que el primer contacto de muchos niños con el deporte es en la escuela. Por ello, el programa también apunta a los futuros profesores de educación física, quienes serán actores esenciales para llevar el básquet a más aulas y comunidades.

Con este inicio en La Quiaca, el Programa Nacional de Mini Básquet reafirma su carácter federal e inclusivo, apostando a que cada niño tenga la oportunidad de crecer y desarrollarse a través del deporte.
