La Quiaca sigue construyendo identidad deportiva con proyectos concretos. Uno de ellos es la escuela municipal de artes marciales, que trabaja articuladamente con el Instituto Yom-Chi y ya se ha convertido en un espacio de referencia para muchas familias quiaqueñas.

Durante el fin de semana, el intendente Dante Velázquez realizó una visita sorpresiva a uno de los entrenamientos en el polideportivo municipal, donde compartió un momento con alumnos, instructores y padres, dejando un mensaje claro:
el deporte no es un “complemento”, es una política de Estado.
Bajo la guía de los instructores Luciana Álvarez y Ariel Carrillo, la escuela municipal de Tae-Kwon-Do viene desarrollando actividades en diferentes puntos de la ciudad, llevando la disciplina del Tae-Kwon-Do a los barrios y generando un circuito de contención social, formación en valores y hábitos saludables.

La propuesta no se queda solo en la iniciación deportiva. El trabajo técnico y formativo ya está dando frutos: el instructor Ariel Carrillo fue recientemente invitado como árbitro a competencias en Bolivia, lo que demuestra el reconocimiento regional al nivel de la escuela y abre puertas para seguir proyectando a La Quiaca en el ámbito internacional de las artes marciales.
Al mismo tiempo, el Instituto Yom-Chi y las escuelitas municipales ya afinan los últimos detalles de cara al campeonato nacional en Jujuy, que se realizará los días 6 y 7 de diciembre. Será una instancia clave para que los competidores locales midan su nivel, ganen experiencia y sigan posicionando a La Quiaca en el calendario deportivo provincial y nacional.
La presencia del intendente Velázquez en el entrenamiento del fin de semana fue leída por instructores y alumnos como un gesto político concreto: un jefe comunal que se hace presente, escucha, alienta y pone el cuerpo junto a quienes entrenan todos los días. En ese sentido, Luciana Álvarez agradeció el trabajo interinstitucional y el acompañamiento permanente del municipio, subrayando que sin ese respaldo sería mucho más difícil sostener un proyecto con impacto real en la comunidad.
Las artes marciales, en este contexto, se consolidan no solo como un deporte, sino como una escuela de vida: disciplina, respeto, autocontrol, trabajo en equipo y cultura del esfuerzo, valores indispensables en tiempos de crisis y cambios profundos.
La Quiaca, de la mano de su escuela municipal de Tae-Kwon-Do, del Instituto Yom-Chi y de una gestión que apuesta al deporte como herramienta de transformación, demuestra que cuando el Estado acompaña y la comunidad se organiza, el Tae-Kwon-Do se convierte en territorio de futuro.
