La Quiaca tiene motivos para sentirse orgullosa. El atleta local Benito Salinas volvió a dejar bien alta la bandera de la ciudad al lograr podio —y en lo más alto— en dos competencias provinciales de relevancia: el evento “Jujuy Corre” y el trail por el aniversario de Yavi, pruebas que exigen preparación, constancia y disciplina.

En ambas competencias, Salinas se consagró primer puesto en la categoría 50–59 años, demostrando que el rendimiento deportivo no es patrimonio exclusivo de los más jóvenes, sino también de quienes deciden sostener un estilo de vida activo, cuidar su cuerpo y entrenar con compromiso a lo largo de los años.
La participación de Benito no solo suma medallas al deporte quiaqueño, sino que envía un mensaje contundente a toda la comunidad:
la actividad física en adultos mayores es una herramienta poderosa para preservar la salud cardiovascular, fortalecer músculos y articulaciones, mejorar el ánimo, combatir el sedentarismo y mantener una vida social activa a través del deporte.

Desde el punto de vista humano, el recorrido de Salinas sintetiza una decisión profunda: seguir honrando la integridad del cuerpo más allá de la edad, demostrando que la segunda mitad de la vida puede ser una etapa de logros, desafíos y nuevas metas personales. Su presencia en las líneas de largada inspira a muchos a dar el primer paso —sea caminando, trotando o corriendo— hacia una vida más saludable.
A nivel deportivo, estos resultados también visibilizan el potencial de La Quiaca como semillero de atletas de fondo y de montaña, en una región donde la altura, el clima y el entorno natural son un escenario perfecto para la preparación de corredores de alto rendimiento, incluyendo a categorías máster que tantas veces quedan fuera del foco mediático.

Salinas ya piensa en nuevos desafíos, y su figura se consolida como un referente del deporte máster en la ciudad. Cada podio que alcanza es una invitación silenciosa a que más vecinos se animen a entrenar, sin excusas, sin prejuicios y con la certeza de que nunca es tarde para empezar.
La Quiaca celebra sus logros, pero sobre todo celebra lo que representan:
la decisión consciente de cuidar el cuerpo, honrar la vida activa y demostrar que los años suman experiencia, no límites.
