Concejo Deliberante celebró una sesión especial con vecinos que simbolizan la fuerza y el esfuerzo diario de la comunidad quiaqueña.
En una emotiva sesión especial celebrada en el recinto del Concejo Deliberante de La Quiaca, los concejales aprobaron por unanimidad el Expediente 9427, Letra “M”, un Proyecto de Declaración de Homenaje y Reconocimiento por el Día Internacional del Trabajo. La jornada fue mucho más que un acto protocolar: fue un gesto de gratitud viva y sentida hacia los trabajadores y trabajadoras que hacen posible el progreso de la ciudad.
Una ciudad que avanza con manos anónimas
La presidenta del cuerpo deliberativo, Mirta Moscoso, fue la encargada de abrir el acto. Frente a vecinos y vecinas que fueron invitados especialmente como representantes simbólicos de toda la comunidad, expresó:
“Desde este lugar les decimos muchísimas gracias, porque gracias a ustedes nuestra ciudad crece día a día. Ustedes aportan desde cada rincón el corazón del desarrollo local, y por eso este homenaje es merecido y necesario.”
Moscoso también invitó a la comunidad a acercarse al Concejo con propuestas, reafirmando la apertura institucional y el compromiso con el diálogo ciudadano. “Tenemos las puertas abiertas y el corazón dispuesto”, remarcó con firmeza.
Reconocimiento transversal: “Los conocemos, los valoramos”
El concejal Hugo Barros destacó que el homenaje no es simbólico, sino profundamente sentido:
“Son vecinos que todos conocemos, que siempre están ahí, trabajando, luchando, sosteniendo a sus familias. En estos tiempos difíciles, estos reconocimientos son fundamentales porque nos reafirman como comunidad.”
Con tono cálido y cercano, Barros enfatizó que la política tiene que recuperar ese contacto real con el pueblo trabajador, y que el Concejo debe ser un reflejo de esas demandas y valores.
La memoria del esfuerzo: “Vengo de un hogar humilde”
Por su parte, el concejal Walter Escalante, representante del partido MUI, compartió un testimonio personal que conmovió a los presentes:
“Mis padres han sido personas de trabajo. Sé lo que cuesta cada día sostenerse con dignidad en esta tierra que amamos. Por eso mi agradecimiento es doble: como vecino y como representante del pueblo.”
Escalante hizo hincapié en que “nunca es suficiente” el reconocimiento al sacrificio cotidiano, pero que este tipo de gestos ayudan a construir una sociedad más agradecida, justa y humana.
Una democracia que abraza a sus trabajadores
La sesión cerró con abrazos, aplausos y emoción. La imagen de concejales dialogando cara a cara con vecinos fue más poderosa que cualquier palabra. En tiempos donde muchas instituciones parecen distantes, el Concejo Deliberante de La Quiaca eligió abrir sus puertas para abrazar simbólicamente a toda su comunidad trabajadora.
Este homenaje es, al mismo tiempo, un mensaje político claro: el trabajo digno sigue siendo el motor de la sociedad, y quienes lo sostienen deben ocupar el centro del reconocimiento público.
📌 Porque en La Quiaca, el Día del Trabajador no se celebra con discursos vacíos, sino con respeto, gratitud y presencia compartida.
