Una gravísima denuncia sacude a la comunidad de La Quiaca: un niño de tan solo 13 años fue brutalmente agredido con piedras por un hombre en aparente estado de ebriedad, en un hecho ocurrido en la Ruta 5 del barrio Lucas Arias. La víctima, identificada por su familia, se encontraba realizando una compra cuando fue sorprendido por su atacante, quien lo golpeó violentamente en la cabeza sin motivo alguno, provocando que el menor cayera al suelo inconsciente.
Según relató Armando Cachambis, padre del menor y vecino de la zona, el atacante no sólo arrojó la primera piedra que dejó al niño en estado de semiinconsciencia, sino que además continuó la agresión con al menos dos pedradas más mientras la víctima yacía en el suelo. El hecho sucedió cerca de las 19:00 horas del día martes, en inmediaciones del barrio donde reside la familia.
“Esto fue un atentado contra la vida de mi hijo, no fue un accidente ni una pelea, fue un intento de homicidio. No puede quedar impune,” expresó con dolor el padre, quien asegura haber recurrido sin éxito a la Fiscalía, la Defensoría de Menores y la Policía. “Recorrí todas las oficinas buscando que alguien nos escuche, que tomen cartas en el asunto, pero hasta ahora no tenemos respuestas ni contención. Siento que están dejando a mi hijo desprotegido,” agregó.
El caso se vuelve aún más alarmante por la existencia de testigos que, según el denunciante, se niegan a colaborar con la investigación, presumiblemente por miedo o por vínculos con el agresor. Esta falta de acción institucional y de compromiso ciudadano reaviva un debate profundo sobre el acceso a la justicia en zonas fronterizas, donde la violencia muchas veces se naturaliza y los más vulnerables quedan a la intemperie.

El menor se encuentra recuperándose, aunque con secuelas físicas y emocionales. Su familia exige medidas urgentes: la detención del agresor, asistencia psicológica y garantías de seguridad, ya que temen represalias o nuevos ataques. “Mi hijo tiene miedo de salir de su casa. No puede vivir así. Nadie merece esto, y mucho menos un chico,” subrayó Cachambis.
Este hecho conmociona a una ciudad que no puede permitirse mirar hacia otro lado. Las instituciones tienen el deber de actuar con celeridad. La comunidad necesita saber que sus derechos están protegidos, y que un niño atacado en plena vía pública no quedará sin justicia.
Desde La Quiaca Noticias pedimos respuestas inmediatas. Porque no hay sociedad posible si la infancia no está protegida.
