En tiempos donde la política muchas veces se vuelve distante, cerrada y burocrática, La Quiaca ofrece una experiencia distinta, cercana y profundamente humana. Todos los miércoles, desde las 7 de la mañana hasta pasada la medianoche, el intendente Dante Velázquez abre las puertas de su despacho para recibir a vecinos, dirigentes barriales, referentes comunitarios e instituciones, en un ejercicio democrático que ya se ha convertido en un sello distintivo de su gestión.
Lejos del protocolo y del blindaje institucional, el jefe comunal se sienta cara a cara con su gente, escucha, toma nota, evalúa y, sobre todo, responde. “Ya lo habíamos anunciado y estamos cumpliendo. Todos los miércoles vamos a estar cara a cara con los vecinos para optimizar la gestión y dar respuesta directa a las problemáticas planteadas”, expresó Velázquez.
En la jornada más reciente, se recibieron a siete centros vecinales y más de 40 vecinos que se acercaron con diferentes inquietudes: desde pedidos de mejora de infraestructura barrial, hasta propuestas culturales, necesidades de atención social y planteos vinculados al ordenamiento territorial. “Comenzamos a las 7 de la mañana y terminamos después de las 11 de la noche. Ya muchas de esas inquietudes comenzaron a resolverse desde el mismo día”, aseguró el intendente.

Esta dinámica de gestión tiene un valor doble: por un lado, agiliza respuestas en un contexto de crisis nacional donde las urgencias son múltiples; por otro, fortalece la confianza y el sentido de comunidad. “La cercanía nos permite entendernos mejor. Estamos apostando a la madurez, al respeto, a la empatía y a la solidaridad. Es entre todos que vamos a salir adelante”, reflexionó Velázquez.
Este espacio abierto no es solo una instancia de queja o reclamo, sino también de construcción colectiva. Muchas ideas surgen del diálogo con los vecinos: proyectos productivos, estrategias de contención, mejoras en los servicios. Es, en definitiva, una forma de gobernar en comunidad, con el oído en el pueblo y los pies en el territorio.
Además, Velázquez remarcó que este sistema de audiencias no reemplaza las reuniones institucionales formales, sino que las complementa. “Vamos a seguir manteniendo reuniones con instituciones para mejorar las soluciones. Necesitamos optimizar los recursos, pero también construir un crecimiento con y para nuestra gente”, señaló.
Mientras la Argentina atraviesa una coyuntura compleja, marcada por ajustes y fragmentación, La Quiaca reafirma su camino: el del diálogo permanente, la inclusión ciudadana y el protagonismo vecinal. Porque como bien lo dice el propio intendente, “si no damos estos pasos, no podemos esperar resultados positivos. El pueblo necesita sentirse escuchado, respetado, y saber que su palabra tiene valor”.
