La cancha de Juventud Católica fue escenario de una tarde cargada de alegría, creatividad, color y entusiasmo con la presentación y concurso de camperas de las promociones del nivel medio de La Quiaca. Participaron estudiantes de la Escuela de Minas, Escuela de Robótica, Escuela Comercial, Escuela Normal y Escuela Técnica, con coreografías, banderazo, hinchadas, mascotas y el acompañamiento de familias, docentes y la gestión municipal. La premiación tuvo como ganadora a la Escuela Técnica, seguida por la Escuela Normal y la Escuela Comercial.
La Quiaca volvió a vivir una verdadera fiesta estudiantil con la presentación y concurso de camperas de las promociones del nivel medio, una actividad que ya forma parte de la agenda de los estudiantes quiaqueños y que convocó a una multitud de alumnos, familias, docentes y vecinos en la cancha de Juventud Católica.
Durante la jornada participaron promociones de distintas instituciones educativas de la ciudad, entre ellas la Escuela de Minas, la Escuela de Robótica, la Escuela Comercial, la Escuela Normal y la Escuela Técnica. Cada grupo llegó con su identidad, sus colores, sus camperas, sus banderas y una propuesta preparada especialmente para representar a su promoción.

Uno de los momentos centrales fue la presentación de coreografías. Cada curso del nivel secundario preparó un baile grupal frente a sus familias, docentes y otras promociones, mostrando coordinación, creatividad, energía y trabajo en equipo. Las presentaciones fueron evaluadas por un jurado integrado por tres personas, encargado de puntuar de manera imparcial la coreografía, la organización y la coordinación de cada grupo.

También se realizó el tradicional banderazo, con estudiantes que hicieron flamear sus banderas y vibrar las tribunas, marcando el inicio de una etapa especial para cada promoción. La actividad se complementó con el concurso de hinchadas, donde los cursos demostraron aliento, color y entusiasmo, en muchos casos también con el objetivo de recaudar fondos para viajes de egresados o fiestas de graduación.

La presentación de mascotas fue otro de los momentos destacados de la tarde. Cada promoción llevó su personaje representativo, encargado de transmitir el espíritu alegre, juvenil y festivo de la jornada. Entre bailes, aplausos, cánticos y acompañamiento de las familias, el evento mostró el fuerte sentido de pertenencia que tienen los estudiantes con sus escuelas.

La profesora Marisol Torres, asesora del Centro de Estudiantes quiaqueño, destacó la intensidad de la jornada, que comenzó por la mañana con las escuelas primarias y continuó por la tarde con las secundarias. “La verdad que se juntó la familia, los chicos, los estudiantes. Agradezco de mil maneras la participación de todas las escuelas, porque se ha visto el apoyo de los padres, de los docentes y de los mismos chicos, que han aportado un montón”, señaló.

Torres remarcó además que, si bien se trató de una competencia, el valor principal estuvo en el esfuerzo de cada institución. “A mí me encantaría que ganen todas las escuelas, pero hay un jurado que determina, de acuerdo al puntaje, quiénes son los ganadores respectivos”, expresó, destacando la dedicación puesta por cada promoción.

La premiación final consagró como ganadora del primer puesto a la Escuela Técnica, mientras que el segundo lugar fue para la Escuela Normal y el tercer premio quedó en manos de la Escuela Comercial. El resultado coronó una tarde de competencia sana, creatividad estudiantil y mucha participación, donde cada institución dejó su marca en el escenario.

El evento contó con el acompañamiento de la gestión municipal. Desarrollo Social brindó merienda para los presentes, mientras que el área de Tránsito colaboró con el vallado y el control de calles para ordenar la circulación y garantizar mayor seguridad. Marisol Torres agradeció el apoyo de las distintas áreas municipales y valoró que el municipio haya acompañado los pedidos realizados por los estudiantes.
La jornada dejó una postal de comunidad educativa en movimiento: estudiantes organizados, padres acompañando, docentes presentes y una ciudad que celebra a sus jóvenes. Con música, banderas, camperas, mascotas, premios y mucha emoción, La Quiaca volvió a demostrar que la vida estudiantil es una de sus expresiones más fuertes de identidad, alegría y participación.
