La Quiaca – En un gesto de profunda humanidad y compromiso social, el intendente Dante Velázquez anunció el apoyo concreto del Municipio para realizar las reparaciones necesarias en el Centro de Jubilados de La Quiaca, un espacio emblemático que alberga y cobija a decenas de adultos mayores de la ciudad.
La noticia fue celebrada por los miembros del centro, especialmente por su presidente Clemente Ramos, quien no ocultó su emoción tras la reunión mantenida con el jefe comunal: “Pasaron años y nadie se preocupó por nosotros. Hoy el intendente se comprometió a darnos una ayuda grande que nunca antes habíamos merecido de nadie.”
Refacciones que devuelven dignidad
El edificio, que con el paso de los años comenzó a mostrar el inevitable deterioro del tiempo —con humedades, paredes en mal estado y condiciones edilicias deficitarias—, será intervenido para garantizar mayor seguridad, confort y dignidad a sus ocupantes. Las obras abarcarán la reparación estructural de paredes, el mejoramiento de techos y la adecuación de espacios para optimizar el desarrollo de las actividades cotidianas de los jubilados.
“No se trata sólo de arreglos. Se trata de reconocer a quienes construyeron esta ciudad. Es una deuda de honor que hoy empezamos a saldar”, expresó Dante Velázquez en el lugar.
Más que obras, un acto de justicia
Durante el encuentro, Ramos remarcó el valor simbólico de la decisión municipal: “No es sólo una mano para el edificio, es una mano extendida hacia nosotros, los mayores, que muchas veces sentimos el olvido.” El dirigente jubilado, con palabras sentidas, valoró que el intendente no sólo comprometiera recursos, sino también una escucha activa y el deseo genuino de aprender de la experiencia de los mayores.
“Vemos en Dante no sólo a un funcionario, sino a alguien que quiere aprender de nosotros, de todo lo que vivimos, de todo lo que trabajamos. Eso no tiene precio”, agregó.
Un símbolo del nuevo tiempo
Este apoyo llega en un momento donde cuidar a los adultos mayores no puede ser una promesa de ocasión, sino una política de Estado que trascienda gobiernos. La acción de Velázquez apunta, además, a un modelo de gestión cercana, que reconoce a los sectores vulnerables como pilares de la comunidad.
Así, mientras se materializan las obras, en La Quiaca también se construye algo aún más valioso: la recuperación del respeto, el afecto y la gratitud hacia quienes cimentaron con su esfuerzo la historia viva del pueblo.
