Con motivo del 25 de Mayo, se celebró una jornada solidaria con sabor patrio en el hogar de ancianos. La venta de locro no solo reunió fondos, sino también corazones en torno al gesto comunitario. La actividad forma parte de los preparativos por los 50 años de presencia de las Hermanas Mercedarias de la Caridad.
El pasado domingo 25 de mayo, en el marco de los festejos patrios, la comunidad de La Quiaca vivió una jornada cargada de tradición y solidaridad gracias a la iniciativa de la hermana Mercedaria Pascuala Gerónimo y el equipo del Hogar de Ancianos, quienes organizaron una locreada popular para celebrar la fecha patria y recaudar fondos para la conmemoración de los 50 años de presencia de las Hermanas Mercedarias de la Caridad en la ciudad.
“Agradecemos profundamente a cada vecino que compró un ticket, a quienes se acercaron sin inscripción y también a los que simplemente colaboraron. Esto fue más que un almuerzo: fue un acto de comunidad”, expresó emocionada la hermana Pascuala.
Un locro con sabor a pueblo
El evento fue bautizado como “Locro Patrio” y se desarrolló en el predio del Hogar de Ancianos, donde no solo se vendieron porciones para llevar, sino que se abrieron las puertas para compartir la comida en el lugar, generando un espacio donde vecinos de distintos sectores compartieron mesa, charlas y recuerdos.
La hermana Pascuala destacó especialmente el gesto de apertura y fraternidad que se vivió: “Vimos a gente sencilla y humilde comiendo junto a profesores y otros vecinos, sin distinción. La solidaridad estuvo servida en cada plato”.
El éxito fue tal que incluso se vendió más de lo previsto, y los organizadores no dudaron en seguir sirviendo, aun cuando los tickets ya se habían agotado. “Más allá del aporte económico, queríamos que todos pudieran participar. Por eso no cerramos la puerta a nadie”, remarcó.
Atención médica con compromiso: los abuelos también recibieron asistencia odontológica
En paralelo al evento gastronómico, el Hogar de Ancianos recibió la visita del equipo de odontología del Hospital Jorge Uro, quienes realizaron controles, curaciones y extracciones a los residentes que lo necesitaban, en una jornada que también fue celebrada como un acto de amor.
“Para nosotros es muy difícil movilizar a los abuelos por el frío, por la espera, por su movilidad reducida. Por eso esta visita de los odontólogos es una bendición”, agradeció la hermana Pascuala.
La doctora Gloria Tolaba, junto al personal del hospital, atendió a varios residentes, consolidando una articulación que, según Pascuala, es constante y clave: “Siempre que necesitamos, los médicos y especialistas nos llaman, nos orientan o directamente vienen al hogar. Eso es trabajo en red, y es invaluable”.
Camino a los 50 años: preparativos con sabor a historia y comunidad
La locreada forma parte del inicio de actividades con vistas a la celebración del medio siglo de presencia de las Hermanas Mercedarias de la Caridad en La Quiaca, una misión que ha acompañado durante décadas a cientos de adultos mayores, ofreciendo no solo asistencia, sino también contención emocional, espiritual y afectiva.
“El locro fue un paso más en la preparación de los 50 años. Y en ese camino, los medios de comunicación, como ustedes, son parte esencial. Gracias por difundir y acompañar siempre”, cerró la hermana.
La jornada dejó más que platos vacíos: dejó corazones llenos. En La Quiaca, la fe, la historia y la solidaridad se sirven bien calientes, como el locro patrio que, una vez más, unió a todos en la mesa grande de la comunidad.
