Con la llegada del invierno y las temperaturas bajo cero en la región de la Puna, el Comisario Alfredo Cala, responsable del Cuartel de Bomberos de La Quiaca, brindó una serie de recomendaciones fundamentales para prevenir accidentes y situaciones de riesgo asociados al uso de estufas, caloventores, braseros y otros sistemas de calefacción. La prevención, subrayó Cala, es la herramienta más efectiva para evitar tragedias y proteger la vida de las familias quiaqueñas.
Monóxido de carbono: el enemigo silencioso
Uno de los mayores peligros que enfrentan los hogares durante esta época es la intoxicación por monóxido de carbono. Este gas, incoloro, inodoro e insípido, puede generar desde somnolencia y dolor de cabeza hasta la muerte por inhalación prolongada. En este sentido, el Comisario instó a realizar controles técnicos a estufas a gas y calderas, verificar su correcta ventilación, y asegurarse de que estén instaladas por profesionales matriculados. En cuanto a los calefones, cuya ubicación y funcionamiento indebido han causado accidentes fatales, recomendó también supervisar los tirajes y mantener ambientes ventilados.
Calefactores en espacios públicos
Cala advirtió sobre el uso indebido de dispositivos de calefacción diseñados para exteriores en ambientes cerrados como restaurantes, halls de hoteles y otros espacios públicos. Estos aparatos, si se utilizan en interiores sin una correcta instalación y sin tiraje, pueden liberar peligrosas concentraciones de monóxido. Por ello, llamó a los comerciantes a extremar la responsabilidad y optar por sistemas seguros, adecuados al uso interno.
Riesgo eléctrico: caloventores y estufas
En relación con los sistemas eléctricos de calefacción, como caloventores o estufas de cuarzo, el Comisario resaltó que su alto consumo energético exige instalaciones eléctricas preparadas. Un mal diseño, cableado inadecuado o conexiones improvisadas pueden causar incendios. Además, recomendó mantener estos equipos alejados de elementos combustibles, cortinas, muebles y ropa de cama.
En zonas rurales: alerta por braseros
En las comunidades rurales donde no siempre se dispone de energía eléctrica, el uso de braseros es común, pero también extremadamente peligroso. Su combustión incompleta genera una alta emisión de monóxido de carbono, agravada por la falta de ventilación. Cala enfatizó que nunca deben usarse braseros dentro de espacios cerrados, y que si se detectan síntomas como dolor de cabeza, mareos o náuseas, se debe acudir de inmediato a un centro de salud.
Números de emergencia
Para cualquier emergencia relacionada con incendios, intoxicaciones o accidentes domésticos, los ciudadanos pueden comunicarse gratuitamente al 101 (Bomberos), al 911 (Policía) o al 107 (SAME).
Llamado a la conciencia
Finalmente, el Comisario Alfredo Cala apeló a la conciencia de todos los vecinos: tanto en hogares particulares como en espacios comerciales, es vital asumir con responsabilidad la temporada invernal. “Lo más importante es la vida humana. No esperemos una tragedia para actuar con responsabilidad”, concluyó.
