El sol de la Puna iluminó no solo una jornada deportiva en Cieneguillas, sino también un mensaje de profundo contenido político y comunitario. Entre pelotas rodando, cánticos patrios y niños jugando con alegría, Onel Villa, en representación de la Secretaría de Asuntos Municipales de la provincia, dejó claro que el deporte no es solo recreación, sino un vehículo estratégico de unión, respeto y desarrollo para las comunidades más postergadas del territorio jujeño.
“La Puna es prioridad para nuestro gobernador Carlos Sadir. Y hoy, estar aquí, es cumplir con ese mandato: caminar con los puneños, trabajar para ellos y escucharlos. Porque nadie mejor que nosotros, los puneños, para construir el futuro de nuestra tierra”, expresó Villa, visiblemente conmovido por la jornada.
La actividad, impulsada por la Municipalidad de La Quiaca bajo la conducción de Dante Velázquez y en articulación con la comisión municipal de Cieneguillas liderada por Abel Santos, materializó una política pública concreta: el trabajo colaborativo entre niveles de gobierno, profesores, familias y comunidad. Villa destacó especialmente que este evento fue posible por la reciprocidad:
“La municipalidad de La Quiaca aportó su parte, Cieneguillas también, los padres pagaron pasajes, y nosotros acompañamos con logística, SAME, policía y presencia institucional. Esa es la fórmula: respeto, compromiso y corresponsabilidad”.
Más allá del fútbol y los juegos, el momento más emotivo fue cuando los chicos entonaron el Himno Nacional con fervor, flameando la bandera en alto. Villa compartió ese instante con la comunidad y lo definió como “una postal de argentinidad y orgullo puneño”, que será mostrada al gobernador Sadir como símbolo de lo que se está gestando desde el interior profundo.
En su reflexión, Onel Villa remarcó también el valor político del encuentro:
“Yo soy radical, y nuestro intendente Dante Velázquez viene de otro espacio, pero bajamos las banderas partidarias para levantar una sola: la del pueblo puneño. Esa es la verdadera madurez política. Así construimos unidad real”.
Desde su rol institucional, Villa enfatizó que estas experiencias deben replicarse no solo en el deporte, sino también en políticas de salud, seguridad, educación y cultura, apostando a una gestión transversal e integrada.
“Cuando los políticos nos unimos, y los puneños nos abrazamos como hermanos, todo es posible. No se trata de competir, sino de convivir, escucharnos, respetarnos y crecer juntos”, concluyó.
La jornada en Cieneguillas no fue solo una fiesta deportiva, fue un acto de federalismo activo, de comunidad organizada y de futuro compartido, donde la pelota sirvió de excusa para reunir a niños, comisionados, funcionarios y vecinos con una consigna que ya no es una utopía, sino una práctica en marcha:
“Una sola familia puneña, unida por el deporte, la dignidad y el amor a su tierra.”
