La diputada nacional Natalia Sarapura recorrió junto al intendente Dante Velázquez el avance del nuevo Centro Cultural de La Quiaca, una obra pensada y ejecutada con fondos propios que apuesta a fortalecer la identidad, la cultura y el encuentro comunitario. “Aquí no se espera que nos dicten desde Buenos Aires lo que necesitamos. Aquí se construye desde la raíz”, afirmó.
Una obra que reivindica la identidad puneña
En una jornada significativa para la ciudad fronteriza, la diputada nacional Natalia Sarapura realizó una visita oficial al predio donde se levanta el futuro Centro Cultural de La Quiaca, impulsado por la gestión del intendente Dante Velázquez. La legisladora expresó su admiración y apoyo contundente a esta obra que definió como “una ratificación del modelo de desarrollo con identidad que Jujuy ha elegido”.
“Muchas veces se piensa que el progreso está ligado solamente al aspecto económico, pero el verdadero desarrollo humano necesita anclarse en la cultura, en lo que somos. Los pueblos con raíces firmes crecen más fuertes”, señaló Sarapura ante los medios locales, destacando que este tipo de infraestructura cultural no solo mejora el espacio urbano, sino que también proyecta una ciudad con autoestima y destino propio.

Cultura, autogestión y dignidad: un modelo jujeño
Sarapura remarcó especialmente el hecho de que la obra esté siendo realizada con fondos municipales, una apuesta clara del gobierno local a la autogestión eficiente y estratégica, incluso en un contexto nacional de recortes y ajuste. “En 2015 tomamos la decisión de no aceptar recetas desde afuera. Hoy vemos en La Quiaca una decisión política concreta de invertir en lo propio: una obra que dignifica la identidad, que será el corazón cultural de esta ciudad”, afirmó.
El intendente Velázquez, por su parte, agradeció el acompañamiento de la diputada y ratificó que este proyecto es parte de una visión de gobierno “que apuesta a la cultura como motor de integración, expresión y orgullo local”.
Un espacio para el encuentro y la memoria viva
El futuro Centro Cultural será un espacio multifuncional destinado a la promoción del arte, la historia y las expresiones comunitarias. Contará con salas para talleres, exhibiciones, encuentros educativos y manifestaciones culturales diversas. Para Sarapura, “se trata de una obra transformadora, porque en cada rincón de Jujuy se está sembrando futuro con la semilla de la identidad”.
La diputada agregó que llevará esta experiencia al Congreso de la Nación para que “cuando se discutan presupuestos de cultura, de ciencia y de universidad, se entienda que no todo pasa por Buenos Aires, sino que en lugares como La Quiaca se construye país todos los días”.
Una ciudad que no espera: autogestión frente al ajuste nacional
El contraste con el modelo nacional no fue omitido: mientras el gobierno de Javier Milei desfinancia la cultura, achica el Estado y desprecia lo comunitario, en La Quiaca se levanta con recursos propios un edificio que celebra lo colectivo, lo identitario y lo plural. “Esto es gobernar con convicción, con una visión real de lo que somos como pueblo”, afirmó la diputada.
La Quiaca como faro cultural del Norte Andino
Sarapura también se comprometió a seguir impulsando en el Congreso la iniciativa para que la Manka Fiesta —emblema cultural de La Quiaca y de toda la región puneña— sea reconocida como patrimonio nacional e incluso mundial. “Nuestra cultura no es folclore para la foto: es gobernanza, es sabiduría ancestral y es estrategia de futuro”, concluyó.
Un futuro que se construye con memoria y acción
En medio de la crisis nacional, La Quiaca sigue apostando a lo propio, al trabajo compartido y a una política que mira de frente a su pueblo. Con obras como el Centro Cultural, no solo se fortalece la identidad, sino que se planta bandera ante un país que necesita reencontrarse con su raíz.
