Una ola de solidaridad recorre el barrio 140 Viviendas de La Quiaca. Mañana, sábado 19 de julio desde las 15:30, el Polideportivo ubicado sobre Avenida España será nuevamente el escenario del Perchero Solidario, una propuesta nacida del corazón comunitario, organizada por vecinos y coordinada por la Lic. Lorena Campos, con el fin de ayudar a quienes más lo necesitan frente a las bajas temperaturas del invierno puneño.
Un acto simple, un impacto profundo
La iniciativa, que ya transita su tercera jornada, convoca a donar ropa de abrigo y calzado en buen estado, para que otras familias de la comunidad puedan acceder a estas prendas de forma totalmente gratuita. “Empezamos como una conversación entre vecinos, sabiendo que todos tenemos ropa que ya no usamos. La idea fue ponerla a disposición, compartir lo que tenemos guardado y que puede abrigar a otro”, explicó Lorena Campos. El resultado fue conmovedor: en cada encuentro, la cantidad de vecinos que participan crece, tanto como donantes como beneficiarios.
No se vende, se comparte
En las primeras ediciones hubo que aclarar un punto fundamental: no es un bazar, ni un trueque, ni una venta, sino un gesto puro de entrega. “Muchas personas venían con la duda de cuánto costaba una prenda. Y se sorprendían cuando les decíamos que era gratis. Se iban contentos, emocionados. En la segunda jornada, incluso, nos quedamos sin prendas por la gran concurrencia”, relató la coordinadora.
Para este tercer encuentro, la respuesta ha sido aún mayor: las donaciones llegaron no solo desde el barrio 140 Viviendas, sino también desde distintos puntos de La Quiaca, multiplicando la capacidad de abrigo del proyecto. “El perchero ya no es solo un lugar donde uno se lleva una campera. Se está convirtiendo en un espacio de encuentro, de charla, de comunidad”, destaca Campos.
Un sábado con abrigo y encuentro
La jornada de este sábado será especial: desde las 15:30 hasta las 18:00 horas, los vecinos podrán acercarse al Polideportivo sobre Avenida España, no solo para llevarse una prenda, sino también para compartir una tarde cálida, en todos los sentidos. “Esto no solo abriga cuerpos. También abriga corazones. Porque cuando uno ve a la comunidad movilizada por ayudar al otro, se siente esperanza”, enfatizó la organizadora.
Aquellas personas que deseen donar ropa o calzado en buen estado pueden llevarlos directamente al lugar del evento, a partir del horario señalado.
Un mensaje para replicar
Lo que comenzó como un gesto barrial hoy ya es ejemplo de acción colectiva. En un contexto económico y social adverso, estas iniciativas reafirman que la empatía, la solidaridad y la organización vecinal son herramientas poderosas para enfrentar las dificultades.
El Perchero Solidario en La Quiaca no solo viste a quien tiene frío. Viste de dignidad y afecto a toda una ciudad.
