La ciudad de La Quiaca y gran parte de la zona de Quebrada y Puna se encuentran bajo alerta amarilla por las intensas ráfagas de viento que se registran desde el inicio de la semana. La medida afecta directamente a la actividad escolar, donde cada institución tiene la facultad de decidir si continúa con clases presenciales o pasa a modalidad virtual.
El jefe administrativo de Región 1, Mario Solís, explicó que la decisión surge de una disposición ministerial que habilita a cada directivo a suspender las actividades áulicas cuando se ve comprometida la seguridad de los estudiantes. “No hay un parte oficial generalizado, cada director evalúa la situación y comunica la modalidad que adopta. En casos de emergencia, la normativa establece que la prioridad es resguardar a los niños”, señaló.
En el caso de La Quiaca, la mayoría de las escuelas primarias resolvieron pasar a clases virtuales, con la excepción de la Escuela N° 440, que mantiene el dictado presencial. En los niveles secundarios, en tanto, se informó la suspensión total de la actividad presencial, trasladando las jornadas a modalidad remota.
Hasta el momento, no se reportaron daños significativos en los edificios escolares de la ciudad. Sin embargo, se registró un inconveniente en la Escuela N° 33 de Puesto Grande, donde el viento provocó la rotura del marco de una ventana. La supervisión ya informó la situación a la Unidad Operativa para que se realicen las reparaciones necesarias.
Solís aclaró que las decisiones pueden extenderse en caso de que las condiciones climáticas persistan. “Si continúan los vientos y se mantiene la alerta, los directores tienen la facultad de suspender las clases también en los próximos días. Siempre con el deber de informar a la supervisión para que se comunique a los distintos niveles”, agregó.
La comunidad educativa de La Quiaca se mantiene en estado de precaución y vigilancia, priorizando la seguridad de los estudiantes frente al fenómeno climático que afecta a toda la región.
