Pedro Pascuttini, candidato a diputado nacional por Jujuy, recorre Jujuy con un mensaje que sacude corazones y abre horizontes: es tiempo de una revolución productiva que convierta cada rincón de la provincia en un motor de trabajo y esperanza.
Durante décadas, Jujuy vivió bajo la sombra de administraciones que repitieron errores: la falta de planificación, el divorcio entre Estado y sociedad, la ausencia de oportunidades para los jóvenes y el abandono de las familias trabajadoras. Pascuttini no oculta esas heridas. Las nombra con crudeza: “Nos engañaron con promesas vacías, nos sometieron a ajustes inhumanos y nos condenaron a que la terminal y el aeropuerto sean las salidas de nuestros hijos.”
Pero tras cada diagnóstico duro, viene la propuesta que enciende la esperanza. El proyecto de Pascuttini no se limita a resistir el ajuste: propone transformar Jujuy en una provincia diversificada, con valor agregado en la producción y con oportunidades en cada pueblo y ciudad.
Una hermandad generacional
Lo hace con un mensaje transversal. A los mayores les recuerda que su experiencia es raíz y sostén; a los millennials y centennials les dice que son la nube, la innovación, la tecnología que puede abrir Jujuy al mundo. Es un pacto histórico entre generaciones, un “screawn” —como lo define— de hermandad jujeña donde todos son protagonistas.
El corredor bioceánico como ruta del futuro
En el centro de su visión aparece el corredor bioceánico, una obra que puede conectar el corazón productivo del norte con los puertos de Chile y Brasil. Pascuttini lo presenta como una “nueva Ruta de la Seda”, un camino que permitirá que las frutas, el tabaco, el azúcar, la energía solar, el litio y hasta la producción cultural jujeña viajen hacia el mundo. “Cada camión que cruce esa ruta no llevará solo mercancías, llevará empleo, dignidad y futuro para nuestras familias”, afirma.
Valor agregado en cada rincón
Pascuttini insiste en que la diversificación es la clave. “No alcanza con extraer, tenemos que transformar. No alcanza con sembrar, tenemos que industrializar. Cada rincón de Jujuy puede ser fábrica de sueños: desde un taller textil en Abra Pampa hasta un polo tecnológico en San Salvador, desde una planta de energías limpias en Caimancito hasta la exportación de vinos en la Quebrada.”
La juventud como puente
A los adolescentes, atrapados hoy entre el vacío de oportunidades y el bombardeo banal de las redes sociales, Pascuttini les habla de un futuro donde serán protagonistas. Les promete capacitaciones, universidades conectadas a la producción real y espacios deportivos y culturales que les devuelvan hábitos saludables. “Ustedes son la fuerza creativa que necesitamos para dar el salto. Ustedes son el puente hacia la vida que queremos construir”, sostiene.
Un mensaje para las familias
A las familias endeudadas y angustiadas, les dice: “Yo vengo de ese lugar, del campo tabacalero donde cada día era incertidumbre. Pero aprendí que cuando luchamos juntos, salimos adelante. No quiero más padres sin dormir por deudas ni madres desesperadas porque no alcanza el salario. Vamos a legislar para aliviar, para devolver el aire que tanto nos falta.”
Los mayores, columna vertebral
A los adultos de 40, 50 y más, que sienten que quedaron fuera del sistema laboral, les recuerda que su experiencia es necesaria. “No habrá revolución productiva sin ustedes, que saben hacer, que conocen el trabajo, que pueden guiar a las nuevas generaciones. Vamos a generar empleo para todos, porque la patria se construye con cada mano que trabaja, sin excluir a nadie.”
Hacia una nueva cosmovisión
El plan de Pascuttini no se limita al corto plazo. Habla de una nueva cosmovisión global, donde Jujuy deje de ser periferia y se convierta en centro. “El mundo ya no es el de antes. Hoy la economía es global y la tecnología no tiene fronteras. Si logramos diversificar, industrializar y conectarnos, Jujuy será parte de ese ecosistema mundial. Podemos ser raíz y nube al mismo tiempo.”
De la crítica a la acción
En cada encuentro, Pedro no esquiva las críticas al gobierno provincial y nacional, a los que acusa de ser cómplices de los ajustes y responsables del éxodo juvenil. Pero inmediatamente pasa de la crítica a la acción: presenta sus leyes, sus proyectos, su batería de medidas que van desde incentivos al empleo joven hasta la promoción de parques industriales y tecnológicos en toda la provincia.
Una epopeya colectiva
Con voz firme y gesto de servidor, Pascuttini convoca: “Venid a mí, jujeños que aún se ponen de pie por la esperanza. Créan en ustedes, como yo creo en ustedes. La transformación ya comenzó y juntos escribiremos la verdadera aventura de vivir en paz y en progreso.”
