La Quiaca, Jujuy. — En medio de un clima nacional cargado de cuestionamientos hacia las operaciones irregulares en materia de seguridad y narcotráfico, el intendente Dante Velázquez lanzó una advertencia contundente a la Ministra de Seguridad de la Nación, denunciando una situación de abandono y falta de presencia estatal en la frontera norte.
Velázquez expresó su preocupación por el retiro de efectivos y recursos militares en una zona que calificó como “crítica para la defensa nacional”, donde el Ejército fue desactivado el año pasado, dejando desprotegido uno de los puntos más sensibles del país.
“Lo que está faltando —dijo el intendente en una entrevista con un medio nacional— es sentarnos en una mesa para decidir con claridad qué va a poner cada uno. Nosotros ya pusimos sacrificio, compromiso, y transparencia. No se puede seguir barriendo la basura debajo de la alfombra. El Ejército estaba funcionando y fue disuelto; se sacaron todos los recursos de disuasión en el frente. Eso convierte a la zona en liberada. El Ejército tiene que estar presente; es zona de frontera”, remarcó con firmeza.
Un llamado urgente a la acción nacional
El mandatario quiaqueño planteó que la falta de control estatal no solo compromete la integridad territorial argentina, sino que también amenaza la estabilidad social y económica de las comunidades de la Puna.
“La Quiaca es el centro neurálgico de toda la región. Si nosotros estamos desprotegidos, imaginen lo que ocurre en Santa Catalina, Cieneguillas, Cusi Cusi o El Cóndor. Son poblaciones pequeñas que sufren aún más esta ausencia del Estado”, advirtió.

Velázquez exigió la implementación inmediata de un plan estratégico de frontera, con la restitución de fuerzas y recursos operativos que garanticen la seguridad y la soberanía.
Contexto nacional y consecuencias
En momentos en que Argentina vive un creciente debate sobre el rol de las fuerzas federales y la penetración del crimen organizado, la denuncia de Velázquez cobra especial relevancia.
La falta de inversión en control fronterizo, los recortes presupuestarios en defensa, y la descoordinación entre Nación y provincias, constituyen una combinación peligrosa que, según el jefe comunal, ha convertido al norte jujeño en una puerta abierta para el contrabando, el narcotráfico y la inseguridad rural.
“Tiene que aparecer un plan de frontera serio, con decisiones firmes. Lo que está pasando en mi comunidad es grave, y lo digo con sentido común y responsabilidad institucional”, enfatizó Velázquez.
La frontera olvidada
Mientras la Nación parece concentrar su atención en disputas políticas internas, los municipios fronterizos como La Quiaca enfrentan solos una realidad cada vez más compleja.
Dante Velázquez, con su mensaje, no solo pone sobre la mesa una denuncia política: plantea un grito de auxilio en nombre del pueblo del norte, reclamando la presencia efectiva del Estado en su frontera más vulnerable.
